El PP ha presentado una proposición de ley para que los delitos de terrorismo nunca prescriban. Actualmente, solo prescriben, conforme al artículo 131 del Código Penal, los delitos de terrorismo que hayan causado la muerte de una persona y, con la reforma solicitada por el grupo parlamentario liderado por Pablo Casado, esa imprescriptibilidad se extendería a cualquier infracción que, según el ordenamiento jurídico penal, tenga vinculación con el terrorismo, sin que se requiera, para evitar la extinción de la responsabilidad penal por el transcurso del tiempo desde la comisión del delito, que se provoque la muerte de una persona. Eso ocurriría con delitos como el de enaltecimiento del terrorismo o cooperación con organizaciones terroristas.

Hay que tener presente que la prescripción cumple una función vital para garantizar la seguridad jurídica en el ordenamiento penal. La Sentencia del Tribunal Constitucional 195/2009, de 28 de septiembre, establece que “la prescripción penal, institución de larga tradición histórica y generalmente aceptada, supone una autolimitación o renuncia del Estado al ius puniendi por el transcurso del tiempo, que encuentra también fundamento en principios y valores constitucionales, pues toma en consideración la función de la pena y la situación del presunto inculpado, su derecho a que no se dilate indebidamente la situación que supone la virtual amenaza de una sanción penal; a lo que añadíamos que dicho instituto 'en general, encuentra su propia justificación constitucional en el principio de seguridad jurídica', si bien, por tratarse de una institución de libre configuración legal, no cabe concluir que su establecimiento suponga una merma del derecho de acción de los acusadores (STEDH de 22 de octubre de 1996, caso Stubbings, § 46 y ss), ni que las peculiaridades del régimen jurídico que el legislador decida adoptar -delitos a los que se refiere, plazos de prescripción, momento inicial de cómputo del plazo o causas de interrupción del mismo- afecten, en sí mismas consideradas, a derecho fundamental alguno de los acusados”.