Por la boca muere el pez y por los titulares mueren los medios informativos. El más claro ejemplo de exceso titular es el proporcionado el pasado lunes 28 por "Alerta Digital" que se permite titular: "Irresponsables y criminales manifestaciones de Francisco I en Panamá: "Olvídense de la seguridad nacional, los inmigrantes son más importantes que las fronteras" (sic) y añade: "Cada vez que el papa Francisco abre la boca sobre el tema de la inmigración, despeja toda duda al respecto de que esta Iglesia es más parte del problema que de la solución. Más aun, podemos afirmar que es causa, y principal, de ese problema". Tras acusar al Papa de irresponsable y criminal - que se nos antoja demasié - sigue diciendo: "Europa es víctima de una grave crisis migratoria. Miles de inmigrantes llegan diariamente a nuestras fronteras y playas para beneficiarse de los derechos y privilegios de los europeos, sin que en contrapartida se exija de ellos el cumplimiento de ningún deber. Tenemos el derecho de negarles la entrada, una entrada que no piden de buena manera, sino que fuerzan con violencia muchas veces, porque nuestros ancestros no lucharon durante siglos para que nuestro continente ceda ahora a una mala conciencia impuesta por falsarios morales que siguen una agenda política ajena por completo a los intereses de los pueblos europeos, y por impostores sin escrúpulos que buscan lucrarse con la coartada de la solidaridad y el humanitarismo" (sic).
 
"Alerta Digital" (AD) no ha dicho nada que no hayamos leído y hasta escrito centenares de veces en los medios españoles, a excepción de la prensa de izquierdas y del podemismo pijoprogre que indirectamente protegen el tráfico migratorio a ambos lados del Estrecho. AD describe un problema que nos duele a todos, justo es reconocerlo. Pero no para ahí. El furibundo artículo, furibundo en verdad, sigue denunciando la hipocresía de las petromonarquías del Golfo y entra en un vehemente ataque contra el Papa a quien acusa de continua provocación y de injerencia en los asuntos vitales de Europa "en el momento mismo en que sus gobiernos parecen desarmados moralmente para hacer respetar sus fronteras", y ahí - eureka - AD, sin darse cuenta, da en el clavo de la cuestión, como veremos más adelante.
 
Es oportuno destacar - porque esencialmente lo compartimos - el criterio de AD sobre esta invasión de inmigrantes ilegales. "Los llamados refugiados son, en la inmensa mayoría de los casos, inmigrantes económicos que se aprovechan de las circunstancias para instalarse "por las bravas" en una Europa demasiado generosa para con ellos"."También es perfectamente legítimo asistir a los náufragos, ya que es un deber moral elemental. Lo que no es admisible es organizar el traslado de invasores embarcados casi a pie de muelle para inundar el continente europeo y destruir nuestras sociedades y 3000 años de civilización europea. El cuento de "los rescatados" en el mar es una colosal estafa moral y un permanente chantaje emocional dirigido a una población europea manipulada hasta la saciedad para que abandone toda tentación de resistencia y oposición a la invasión que padece. Se deben tomar ya medidas disuasorias de una gran firmeza para indicar de manera clara a los "refugiados", en caso de que lleguen a nuestras costas, de que el viaje de ida será seguido inmediatamente de un viaje de vuelta hacia sus lugares de partida. Cuando los candidatos al asalto del "paraíso europeo" se den cuenta de que el dinero gastado en los traficantes y los riesgos corridos van a ser inútiles, se lo pensarán mejor". No podríamos estar más de acuerdo, incluso cuando AD a continuación pretende que el Papa renuncie a su "forma de evangelismo blandengue y llorón" y deje de comportarse "como el sacristán de Soros" (sic).


Decíamos anteriormente que AD había dado inconscientemente en el clavo al señalar que los gobiernos (europeos) "parecen desarmados moralmente para hacer respetar sus fronteras", porque esa es la terrible realidad de los políticos a la hora de elegir entre su deber ético y moral como seres humanos civilizados y la absoluta necesidad de salvaguardar los intereses y la seguridad de sus respectivos países. No hay punto medio. En la Europa actual - decíamos en "El Correo de Madrid" no hace mucho - ya no se es de derechas o de izquierdas, ni siquiera de centro; los militantes políticos o son globalistas o son identitarios, o son pro-Soros o son anti-Soros. La dicotomía moral entre ambas posiciones no es nada nuevo. Ya en la ejemplar Suecia de finales de los 60 - que ya no es tan ejemplar, podrida como está de islamismo radical - un miembro del gabinete del honesto Tage Erlander, su ministro de Hacienda, Gunnar Sträng, debatiendo la política migratoria y la ayuda exterior sueca al Tercer Mundo, saco su billetera en el Congreso y dijo: "Pónganse la mano en el corazón, señorías, y díganme quién de ustedes está dispuesto a compartir su billetera con esta gente....". Años después, con la nefasta llegada del visionario Olof Palme - el Rodríguez-Zapatero sueco - Suecia abrió sus fronteras a la inmigración tercermundista y la antigua Suecia ejemplar se fue al carajo. Por ello, y porque todos lo estamos viviendo en carne propia, no seremos nosotros quienes critiquemos lo señalado por AD, aunque sí -. pese a nuestra condición de creyentes muy tibios - su falta de comprensión para con una mentalidad como la del Papa (con mayúscula, AD, con mayúscula) que, como buen jesuita, no tiene más remedio que dejar aflorar su carácter "izquierdoso", revolucionario, compasivo, ético y moral, pese a quien pese - como bien pesa a la podrida Curia vaticana y a una legión de católicos tradicionalistas no dispuestos a "compartir su billetera" con unos desgraciados inmigrantes, aleccionados por la ONU y explotados por las ONGs y los políticos de todos los colores.


Aún cuando no es nuestra intención exonerar al Papa Francisco de las marimorenas que arma con sus declaraciones, no nos parece adecuado que AD se cebe en él - objetivo fácil e indefenso - mientras no se le dice al público que, en lo que se refiere a España, nuestro "okupa cum fraude" Pedro Sánchez y sus huestes podemitas y pijoprogres son los principales culpables de lo que ya se nos está viniendo encima. El pasado mes, en Marrakesh (Marruecos), Sánchez firmó, a espaldas del Congreso y sin informar previamente a los partidos políticos, el Pacto Global Migratorio, promovido por la Asamblea General de la ONU, que justificará la llegada de 200.000-300.000 inmigrantes ilegales a quienes el Pacto exige que se les otorguen papeles y todo tipo de ayudas materiales y económicas, así como impunidad frente a las críticas de los locales por su modus operandi y por su negativa repercusión en la sociedad - críticas que acabarán considerándose delitos criminales. Y no para ahí la cosa porque parece que el PSOE planea otorgarles la nacionalidad española para que puedan votar (por el PSOE) en las elecciones generales con las que coincidan.  Mientras tanto, en una operación "al alimón", las autoridades españolas - como el servicio del Rescate Marítimo, la Guardia Civil y otros supuestos guardianes de nuestras fronteras - son obligadas a "rescatar" centenares de pateras que, por su proximidad a las costas de Marruecos, antes debieran ser regresadas a sus puntos de partida que facilitar a sus ocupantes el largo trayecto hasta la Península. Eso no es un "rescate"; eso es un "trasvase" a costa de todos los españoles. Un fraude consentido por Moncloa e Interior y - no nos extrañaría - negociado con las autoridades marroquíes que podrían suprimir este tráfico de un plumazo y no lo hacen. Algún día sabremos por qué no lo hacen. Si proteger y alentar la desmedida inmigración, según AD, es un acto "irresponsable y criminal" y un atentado a la seguridad nacional, a la lista que encabeza el indefenso Francisco podemos añadir, sin salirnos de la zona del Estrecho, centenares de criminales más - y todos sabemos quiénes son. Sólo tenemos que dejarnos de tanto eufemismo y tanta "corrección política" y empezar a decirle a los españoles lo que ya tienen - llevando una exacta bitácora de la delincuencia extranjera, con mención expresa de su nacionalidad, y un listado fehaciente de todos los subsidios y prebendas que recibe - y lo que tendrán si no se dan prisa en defenestrar al globalista equipo de Moncloa y exigir responsabilidades políticas y penales a quienes propician este monumental atentado contra nuestra seguridad nacional.