Vender España por seguir en el Gobierno. Eso es lo que ha hecho Pedro Sánchez al aceptar, para negociar con Quim Torra, un mediador, que ha sido denominado “relator” por Carmen Calvo como si ese término sirviera para alterar la realidad de manera conveniente para sus intereses.

 

Resulta sencillo entender la ecuación. Si Pedro Sánchez no consigue que se aprueben los Presupuestos Generales del Estado con el apoyo de los independentistas catalanes, él mismo se verá obligado a convocar elecciones generales anticipadas, sabiendo que, tras lo ocurrido con Susana Díaz en Andalucía, él perdería en un proceso electoral nacional, algo a lo que ya está acostumbrado, aunque, lamentablemente, se ha habituado demasiado bien a la Presidencia del Gobierno. Para evitar esas elecciones generales, que le arrebatarían su amado cargo, tiene una sola opción: convencer a los independentistas de Cataluña para que apoyen el Proyecto de Presupuestos Generales del Estado.

 

El problema para el Gobierno de España es que la única posibilidad que tiene Pedro Sánchez para seducir a los secesionistas catalanes es estimar todas las pretensiones de Quim Torra, pero de manera que pueda decir ante la ciudadanía que no está cediendo ante el Gobierno catalán. Con esa actuación, España ha sido puesta a la venta a un precio muy barato.

 

Lo peor de todo es que la mayor parte de los dirigentes socialistas que han manifestado ideas contrarias a las del relator parecen estar preocupados, únicamente, por el riesgo de perder en las próximas elecciones autonómicas. Sus motivos tienen, pero deberían pensar en ser más coherentes, renunciado a sus cargos si no están conformes con las decisiones de Pedro Sánchez en lo que se refiere a la cuestión catalana.

 

El PSOE ha conseguido demostrar durante los últimos años que a sus dirigentes solo les importa perpetuar su poder y vivir de su cargo de la mejor manera durante el mayor tiempo posible. Por ese mismo motivo, el PSOE debería desaparecer, pues ha perdido la identidad nacional que le caracterizó el pasado siglo.