Extrapolable a cualquier fenómeno, esta devastadora técnica -propia del liberalismo- fue sistematizada por el teórico político Joseph P. Overton (1960-2003) y resulta mucho más efectiva que el simple “lavado de cerebro”. Puede valorarse como una de las más perfectas herramientas del Nuevo Orden Mundial en la consecución de su proyecto de dominación global.

 

 

Aireada el 18 de abril de 2014 por la redacción de RT en un audaz artículo al que remitimos (véase ¿Cómo legalizar cualquier fenómeno, desde la eutanasia hasta el canibalismo?”), la “Ventana Overton” consiste en una secuencia planificada de acciones cuyo fin último es el logro de un resultado deseado, por lo general un cambio de paradigma sociológico destinado a menoscabar los fundamentos de la Ley Natural (en base al discurso “buenista” de la tolerancia). Y puesto que las técnicas de lavado de cerebro resultan demasiado ineficientes o deficitarias por su tendencia cortoplacista, el Sistema se ha servido de nuevas técnicas de manipulación más sofisticadas, de las que la “Ventana de posibilidades de Overton” es acaso la más potente. Vendida como una teoría de la viabilidad política de una idea, la “Ventana Overton” entraña un profundo conocimiento de los procesos de modificación de la opinión pública.

 

Así y todo, aquí no nos interesa tanto divulgar por enésima vez esta técnica (de obligado conocimiento para quien prefiera estar despierto) como observar (siquiera brevemente) su aplicación en el contexto español, con resultados clamorosamente exitosos en los últimos 15-20 años, un periodo de tiempo suficiente para que la sociedad mute su caudal intelectual y espiritual por otro nuevo, tal y como ha ocurrido en España: nuestro secular caudal católico ha desaparecido, siendo sustituido por una apostasía masiva, consecuencia de la auto-desintegración que todo modelo de pensamiento materialista ateo y nihilista termina por implantar en la mente colectiva (de una sociedad desnortada como la española de 2019, sin asideros morales sólidos a los que aferrarse).

 

Pero vayamos a la “Ventana Overton” (aplicada al contexto nacional), cuyas cinco etapas de implantación postulan el viaje de lo impensable a lo político, a través del siguiente recorrido: lo impensable - lo radical - lo aceptable - lo sensato - lo popular - lo político; ilustraremos el estado de la cuestión de la “Ventana Overton” en España centrando nuestra atención en al menos un fenómeno concreto por etapa:

 

1ª Etapa: de lo impensable a lo radical: por fortuna en España, el CANIBALISMO todavía se considera un fenómeno impensable y absurdo, de puro tabú. ¿O tal vez no? Pese a ello, el caso real del caníbal alemán de Rotemburgo, en 2001, comenzó a publicitar el tema, sentando un precedente que la prensa amarilla -con morbosa miseria- instrumentalizó a placer: lo impensable pasó a ser lo pensado, y por ende fue considerado en el espectro de los posibles (dos décadas antes, una pésima película de Ruggero Deodato ya había visibilizado el tema para el público de masas, pero todo quedaba en el plano de la ficción cinematográfica).

 

2ª Etapa: de lo radical a lo aceptable: el abominable escándalo de la PEDOFILIA también comienza a ser tratado soterradamente en nuestra sociedad, como efecto-rebote de las emergentes políticas progresistas y corruptoras planteadas en otras naciones (a destacar como precedente, p. ej., la efímera existencia del extinto PNVD en Holanda, un partido político legal pro-pedofilia y pro-zoofilia). La promiscuidad entre los más jóvenes, el problema de la hipersexualización de la infancia (p. ej. el programa SKOLAE en Navarra) y unas políticas de género disolventes, han allanado en nuestra patria los caminos conducentes a este triste fenómeno, hoy por hoy no impensable, sino meramente radical.

 

3ª Etapa: de lo aceptable a lo sensato: en este escalafón se encontraría la DROGADICCIÓN, un asunto que curiosamente (o no tanto) empieza a ser promovido astutamente por ciertas entidades, impartiendo incluso charlas en institutos de educación secundaria (alertando no tanto sobre los peligros del consumo de cannabis como del mero consumo de la referida sustancia y sus responsabilidades consiguientes), y repartiendo además unos materiales bien ambiguos. Para qué engañarnos, ya no se trata de hacer visible una realidad marginal, sino de normalizar lo marginal en aras a su aceptación por un grupo social determinado.

 

4ª Etapa: de lo sensato a lo popular: la EUTANASIA ya dejó de ser algo sensato para tornarse fenómeno popular. Los maestros del eufemismo represor, desde sus poltronas en los medios, prefieren hablar de la “muerte digna”, impartiendo monodosis a granel. Les secundan los sofistas y filosofastros de turno, quienes tampoco dudan en vender su vacía verborrea en los “cafés filosóficos”: una cháchara infame banaliza cada uno de los estadios de la vida humana. Las más graves cuestiones, como la presente, ya han pasado en España a ser asuntos de barra de bar, suministrando argumentos inconsecuentes a peliculillas de todos bien conocidas.

 

5ª Etapa: de lo popular a lo político: el ABORTO, con casi 100.000 víctimas inocentes sacrificadas en España este pasado año, confirma lo evidente con atroz crudeza: tras tres largas décadas de legislación en marcha, la consolidación del fenómeno ha sido tan definitiva que ha terminado por devenir credo de fe laicista, derecho humano inviolable: “La prohibición de matar personas está prohibida”; cambien una palabra ahora y verán cómo en no mucho tiempo alguien podrá decir: “La prohibición de comer personas está prohibida”.