La política está formando tres frentes en España: el tercer  frente popular (alianza, como siempre, de izquierda y separatistas, que ya viene de Zapatero); el intento de aglutinar un frente de derecha con PP, C´s y VOX para echar al Doctor; y el frente de todos contra VOX.

 

   Del primero no hay nada nuevo que decir: su dinámica conduce, como en la república, a la destrucción de la democracia y de la misma España. El segundo es improbable que funcione, a no ser como acuerdo final si las elecciones salen bien. Es además un frente oportunista contra el Doctor y su banda, pero no contra el frente popular, que PP y C´s han alimentado de muchas maneras a lo largo de los años. Es un intento de volver “a lo de siempre”, pero sin el PSOE en el poder por una temporada. Es decir, mantendría la corrosión de la nación y de las libertades.

 

El frente contra VOX es el más significativo, porque en él participan, con distintos grados de intensidad, todos los demás partidos. Debido a que VOX representa, al menos en principio,  el ataque real al frente popular y el cambio del sistema política e institucionalmente corrupto instalado ya con Suárez, y que ha terminado llevando al golpe de estado permanente. Si VOX se proclama constitucional, debe quedar claro que todos los demás no lo son, como la experiencia ha demostrado sobradamente.