Pedro Sánchez ha hablado de la negociación de su investidura para ocupar nuevamente la Presidencia del Gobierno refiriéndose a los pactos para decir que los mismos se encontrarán situados dentro del marco propio de la seguridad jurídica, sin dar más detalles y sin especificar hasta que línea está dispuesto a llegar para alcanzar un acuerdo con los secesionistas catalanes que le permita ser otra vez presidente del Gobierno con plenitud de funciones. Concretamente, el líder del PSOE afirmó que “el diálogo debe ser el método para resolver conflictos políticos como el que se vive ahora mismo” y ha añadido que “el marco tiene que ser la seguridad jurídica que emana de las leyes democráticas”, sin llegar a mencionar la Constitución.

Atendiendo a la jurisprudencia del Tribunal Constitucional, la seguridad jurídica se entiende como concepto relativo a la previsibilidad de las consecuencias jurídicas de cada uno de los actos regulados por las normas aplicables, de modo que todo ciudadanos pueda saber cuáles serán las circunstancias y las condiciones normativas que concurrirán en cada momento y los efectos de las conductas ejecutadas en cada situación. Concretamente, la Sentencia del Tribunal Constitucional 46/1990, de 15 de marzo, establece que “La exigencia del 9.3 relativa al principio de seguridad jurídica implica que el legislador debe perseguir la claridad y no la confusión normativa, debe procurar que acerca de la materia sobre la que se legisle sepan los operadores jurídicos y los ciudadanos a qué atenerse, y debe huir de provocar situaciones objetivamente confusas”.

Lamentablemente, la situación es preocupante, pues parece probable que Pedro Sánchez esté hablando de seguridad jurídica para evitar referirse al cumplimiento íntegro de la Constitución en lo que respecta a la unidad territorial de España, de manera que, situándose en un punto intermedio, atraiga el apoyo de los secesionistas catalanes sin espantar totalmente a los partidos políticos contrarios a la independencia de Cataluña, por si los necesita en un futuro próximo.