“Llegaron los sarracenos y nos molieron a palos, que Dios ayuda a los malos cuando son más que los buenos”… ese debería ser el lema oficioso de la derecha política española, bautizada como la Derechona en feliz neologismo del Generalísimo Franco, que Francisco Umbral popularizó en sus magnificas columnas periodísticas sin citar, por supuesto, al padre del hallazgo lingüístico. Esa Derechona era para el Caudillo el conglomerado amorfo, solo vinculado por intereses de clase, estatus social y ambición política, pero no por genuino patriotismo, que integra la coyunda de liberales, demócratacristianos y conservadores, más los burguesitos ilustrados y los snobs de apellidos blasonados que componen la cofradía de papanatas de adoración nocturna a los EE.UU.

 

Esa Derechona ni aprende ni escarmienta. Sus líderes llevan desde 1931 tratando de congraciarse con los sarracenos de la izquierda y del separatismo, creyendo que la democracia tiene poderes taumatúrgicos que obrarán el milagro de convertir a los jenízaros rojos y a los yihadistas del aldeanismo separatista en algo parecido a ellos, una suerte de emasculados y tolerantes ciudadanos que viven en la Arcadia Feliz del diálogo a costa de lo que sea y que, antes que defenderse intelectual, cultural y físicamente, prefieren poner la dos mejillas y hasta las dos nalgas, si falta hiciese, con tal de darles lecciones de “democracia” a los matones de la izquierda y del separatismo.

 

Acaba de iniciarse oficialmente la campaña electoral y ya han vuelto por donde solían, la Derechona y los sarracenos rojos. Los dos. La Derechona a recibir, los sarracenos a repartir. El que se come las bofetadas, los insultos y el acoso dice hacerlo mansamente en nombre de la democracia; y el que reparte la leña, las ofensas y ejerce el terror jacobino en la calle dice hacerlo, también, a mayor gloria de la democracia ¡¡Cojones con la democracia!! Con ésta democracia que nos gastamos en España, en la que con tanto sarraceno de izquierdas sólo rige la Ley de Mahoma, “tan demócrata es el que da como el que toma”.

 

Feliz campaña electoral a todos. De momento la va ganando a los puntos, a los puntos de sutura, la Derechona. Como en 1931, en 1933 y en 1936… hasta que Franco tuvo que venir a salvarles la vida y la Patria a todos, a los sarracenos y a la Derechona. Ellos lo han olvidado. Yo, no.