Lo temimos, lo indagamos, lo advertimos y hoy podemos confirmarlo: La ONU, con la colaboración de la UE, pretende dar carácter obligatorio al Pacto Global Migratorio - o como reza su nombre completo: "Pacto Global para la Migración Segura, Ordenada y Regular" - que nuestro "okupa cum fraude" Pedro Sánchez negoció y firmó el pasado Diciembre en Marrakesh, Marruecos, a espaldas del Congreso y de la opinión pública española. Un Pacto que convierte en "legal" cualquier tipo de inmigración ilegal, que obliga a asistirla, darle todo tipo de subsidios, vivienda, becas, etc,, que criminaliza cualquier crítica contra ella y/o sus efectos en la sociedad receptora - en este caso España - y que supondrá una invasión de 200,000-300.000 "refugiados" magrebíes y subsaharianos como los que ya están siendo "rescatados" a un tiro de piedra de la costa marroquí para hacerles más "seguro, ordenado y regular" el paso del Estrecho.  

El Pacto Global contó desde el principio con la feroz oposición de quienes - como Viktor Orban y sus colegas centro-europeos - vieron la trampa y los catastróficos efectos que una tal medida tendría para los países firmantes. Líderes globalistas (o mejor diremos "soristas"), como Frau Merkel, Macron y Pedro Sánchez, vendieron la ensalada con suma discreción, y en el caso del español en absoluto secreto a espaldas del Congreso y Senado de la Nación. En algunos casos se dijo que no había nada que temer porque el Pacto no tendría carácter obligatorio. En España no se dijo ni eso; no se dijo ni pio de la catastrófica avalancha de "refugiados" ilegales que invadirían nuestras costas y nuestra sociedad. No hubo que explicar a nadie en Las Cortes que España no tenía presupuesto para ello, y que los ya maltrechos servicios públicos empeorarían aún más.  

A nivel europeo, violando pasadas seguridades de que el pacto no sería obligatorio, Bruselas ha declarado que "el Pacto Migratorio de la ONU será legalmente obligatorio después de todo", y lo ha hecho indirectamente, como casi todo lo nefasto que emana de unos burócratas no-electos acostumbrados a hacer lo que les venga en gana. Añadiendo más sal a la herida de una población europea engañada con el Pacto, el jefe de la Organización Internacional para la Migración, Antonio Vitorino, acaba de exigir "poner fin a las narrativas negativas sobre la migración masiva" - algo que debiera haber disparado las alarmas pero que sorprendentemente no lo ha hecho. Y a renglón seguido, recordaba que "Ningún país puede enfrentar por sí solo los desafíos y oportunidades de este fenómeno global" - otro indicativo de que existe un plan para imponer el Pacto tanto a las naciones firmantes como a las que intenten retirarse del mismo; posiblemente, incluso a las que nunca lo firmaron.

Las reacciones políticas en los países en los que ha habido debate - ya que en España no lo ha habido - han ido desde la versión de que toda crítica contra el Pacto es el resultado de la xenofobia conspirativa latente en los movimientos de extrema-derecha - excusa con la que han intentado demonizar a VOX, que es el único partido que ha dado la voz de alarma y por ello ha sido tildado de xenófobo. . En el lado opuesto, han sido muy pocos los medios que se han atrevido a reconocer que el propio Pacto ha sido el resultado de.la ceguera y criminal utopía conspiratoria de la izquierda globalista financiada por Soros (que, hemos leido, financia también al Diplocat y a otras instituciones secesionistas catalanas). En el corazón de Europa el Pacto aún está siendo debatido y sometido a las presiones de la ONU y de la Unión Europea en su intento por "imponer el Pacto a los países soberanos, incluidos aquellos que lo rechazaron". Los Servicios Legales de la Comisión Europea defienden la posición de que "el Pacto de la ONU debiera tener efectos legales obligatorios para cada miembro de la UE, incluidos los que se retiraron del acuerdo".   

Ante las protestas y reacciones adversas de países valientes, como Hungría y Austria entre otros, aun no se sabe en qué quedará este tira-y-afloja, y si Bruselas se saldrá con la suya o si verá el peligro de nuevas divisiones en el seno de la UE-post-Brexit y aflojará la presión. Sea como fuere, hay que recordar que Pedro Sánchez es de los que desde un principio se comprometieron con el Pacto, lo firmaron y se diría que ya lo están implementando, patera a patera. Para colmo, es el único dirigente europeo con la falta de ética, la ausencia de escrúpulos y la irresponsabilidad necesarias para comprometer a su país en tan desastrosa y costosa política migratoria sin previo debate parlamentario, sin previa consulta con los partidos políticos, sin debate mediático y sin la menor vergüenza. Con tal de hacerse la foto con Frau Merkel y Macron, Pedro Sánchez podría haber causado a España un gravísimo elemento de desequilibrio económico, una fuente de roces e incidentes sociales, un mayor deterioro de los servicios públicos - especialmente la Sanidad y la Educación - y la imposibilidad de que ante una eventual crisis presupuestaria el país se quede sin recursos para paliar las necesidades de sus súbditos españoles. No somos abogados, sólo ciudadanos preocupados, pero todo esto nos huele a un comportamiento de Alta Traición palmariamente censurable y condenable. Tanto más cuando, en plena campaña electoral, este fulano se presenta ante la opinión pública como un Cid Campeador de los ideales sociales y económicos de una Nación que, en el fondo, le importa tres carajos cuando está dispuesto a"discutirla" y "negociarla" con los coprófagos secesionistas de todo color.  Pobre España pobre, en manos de semejante irresponsable....