La última gran parida de la ONU en su incesante y creciente querencia por injerirse en la marcha de sociedades - que ya llevan muchos siglos funcionando felizmente sin ella - es el Twit del pasado dia 18 de su Secretario General, el socialista portugués Antonio Guterres, en el que anunciaba un Plan institucional para combatir lo que define como "lenguaje de odio" y que, en el fondo, es cualquier crítica de cualquier currito contra los efectos nocivos de la invasión migratoria en las sociedades europeas. Un Twit que se suma al discurso que pronunció semanas atrás en Aachen (Aquisgran), centrado en la necesidad de que Europa abriera sus fronteras de par en par a la inmigración subsahariana y magrebí, y del que ya dimos exhaustiva cuenta en las páginas de "EL CORREO DE MADRID".

 

El hecho de que alguien pueda sentirse amenazado por la excesiva inmigración, o ver sus servicios públicos detertiorados por sus abusos, o ser el infortunado familiar de una infortunada joven violada por un grupo de MENAS, no es para Guterres razón suficiente para protestar; antes bien, es - según los padrinos del NOM (Nuevo Orden Mundial) - un delito que debe ser penado con la cárcel. Y Guterres juega la partida del NOM con la misma ostentación de progredumbre con que lo hacen en Europa la Frau Merkel de los tembleques, el advenedizo Emmanuel Macron y el bobo de Pedro Sánchez - todos ellos obedientes del "Pacto Global Migratorio" inspirado por la ONU y firmado discreta y secretamente por ellos en Marrakesh en diciembre del pasado año.

 

Subrayaba Guterres que "El lenguaje de odio va en aumento, amenazando la paz, la estabilidad social y los valores democráticos" y añadía: "Es por eso que inicié un plan para identificar, prevenir y confrontar el discurso de odio al tiempo que defiendo la libertad de opinión y de expresión", algo que se nos antoja tan difícil como demostrar la cuadratrura del círculo. Claro que todo consiste en definir como a uno le dé la real gana lo que considera "lenguaje de odio". Y para ello Guterres recurre al viejo truco del "doble discurso" como resultado de un ejercicio de "doble pensamiento". Es decir, la aceptación de opiniones o creencias contrarias al mismo tiempo, especialmente como resultado del adoctrinamiento político. Odiar es rechazar algo o a alguien con pasión, y entre los políticos - sobre todo entre los sociatas más ignorantes y más hipócritas - es parte de la emoción y la vida cotidiana, aunque no puedan ocultar el hecho de que prohibir una emoción, o una opinión, por mucho que la califiquen de "lenguaje de odio", es, de hecho, prohibir la libertad de expresión.

Pero muchos se preguntan qué constituye para la ONU el "discurso de odio" que pretende prohibir. Si seguimos su propia definición como figura en su Plan para suprimirlo, "el "discurso de odio" es en si mismo un ataque a la tolerancia, la inclusión, la diversidad y la esencia misma de nuestras normas y principios de derechos humanos" (sic), Al parecer, criticar la más nociva diversidad, el estrepitoso fracaso del multiculturalismo, y cómo estos conceptos hicieron la vida mucho más difícil y sufrida en la mayoría de los países occidentales es ahora "discurso de odio" - un discurso que la ONU y los firmantes del Pacto Global Migratorio - entre ellos Pedrito Sánchez y sus socios - planean convertir en delitos tipificados en los Códigos Penales europeos que quieren corregir.

 

Otra importante cuestión es la de saber qué tipo de medidas concretas recomienda Guterres para combatir dichos delitos. ¿Cuál es su Plan? Según una fuente dentro de la ONU que no desea ser identificada, el Plan consistiría en algunas medidas como las siguientes:

 

l Un fuerte incremento de la censura en plataformas on-line (Facebook, Google, Twitter, Instagram, entre otras) para localizar y neutralizar cualquier punto de vista opuesto a las directrices de la ONU sobre "discurso de odio".

 

l Monitorear la actividad de los considerados "agentes odiosos", sea en partidos conservadores, identitarios, anti-globalistas, supremacistas y derivados, así como en asociaciones, grupos y colectivos de todo tipo, sin dejar de prestar atención a los "agentes odiosos"· individuales.

l Creación de grupos voluntarios de personas desempleadas o poco ocupadas que se integrarían para buscar "on line" todo tipo de datos e información sobre entidades y personas que estén informando sobre temas opuestos a las directrices sobre "discurso de odio".

l Y, por último, nuevas formas de "autocontrol", con uso de los últimos avances en inteligencia artificial, con el fin de rastrear y localizar el discurso disidente.

 

 

Esto y mucho más que no conocíamos del bendito Guterres y de sus colaboradores europeos es lo que zafiamente planea la Asamblea General de la ONU - que es la entidad que en la ONU parte el bacalao, dominada por los estados africanos y magrebíes - y la que ha movilizado al socialista Antonio Gutierres a dar la cara dentro y fuera de Europa como el Quijote del Nuevo Orden Mundial. Un Nuevo Orden promotor del globalismo multicultural y la invasión migratoria ilimitada, destinada a garantizar una futura avalancha de mano de obra barata, inculta y sin reivindicaciones sociales, laborales, salariales o sindicales. Todo ello al servicio de una oligarquía - la de George Soros y sus lacayos - que se escuda en el socialismo para engatusar a sociatas, progres y podemitas, y conseguir así a través de los ciudadanos más imbéciles en cada país europeo un descarado acceso al poder que le permita cuartear Europa en beneficio de la alta industria franco-germana, la gran banca mundial y el gran potencial exportador norteamericano. Nos están tomando por pardillos y el resultado político a medio y largo plazo - que ya está ahí a la vista de quien quiera verlo - lo sufriremos muy pronto en carne propia.  Pobre España pobre, tan ingenua, tan imprudente ...