Ha sido grande la difusión que las imágenes de Jose Manuel Soto, cantando en el buque escuela de la Armada JSE, ha tenido en redes sociales. En ellas se pueden ver entusiasmados a los jóvenes guardiamarinas al son de una canción titulada “soy español”.

 

Vaya por delante que nada extraño ni nuevas son estas demostraciones cantadas de patriotismo allende los mares. Se lo dice quien tuvo la suerte hace ya muchos años - tempus fugit - de poder dar la vuelta completa al mundo en este buque escuela siendo guardiamarina. Añoro con nostalgia mi puesto en maniobra general en el penol estribor del trinquete. Mucho ha llovido desde entonces, pero observando en el citado video a las nuevas generaciones veo que nada ha cambiado. Y es que cuando uno se encuentra lejos de España es cuando valora mejor lo que significa nuestra patria en el mundo; especialmente si uno se encuentra en cualquiera de los puertos de la antigua América española y Filipinas.

 

Más las imágenes que muchos han visto del JSE cobran hoy especial relevancia, cuando, embebida España en unas elecciones vitales para nuestro futuro, se levanta una ola de patriotismo que estaba dormido y hoy aflora por doquier a la primera de cambio.

 

¿Qué significa para Vd. la patria ? Es una pregunta que he oído varias veces hacer a los políticos en danza y diversas son las respuestas según el color político de cada uno. Yo creo que si esos políticos hubieran sido guardiamarinas sabrían responder mejor de lo que lo hacen al haber podido experimentar esa sensación, ese sentimiento innato que uno siente cuando se encuentra lejos del entorno propio en el que se ha criado. Porque la patria no es más que eso : el ayer, el hoy y el futuro de un pueblo que le marcan a uno para toda la vida. Es nuestra tierra, nuestra historia, son nuestros abuelos y el futuro de nuestros hijos. Y todo ello manifestado en una sensación que no siempre se experimenta o siente. No es aventurado decir que el relativismo moral en el que se mueve nuestra sociedad de hoy es una de las razones que marca el materialismo en el que nos movemos y que nos aleja de las sensaciones y sentimientos que todos llevamos dentro.

 

Hoy los españoles vivimos momentos en los que de forma inesperada han eclosionado esos sentimientos y hete aquí que surge de repente un partido como VOX que está aglutinando esas sensaciones, y de igual forma que en 1808 el pueblo español se levantó espontáneamente en armas contra el francés, hoy los jóvenes dirigentes de ese partido se han encontrado de bruces con multitudes que les siguen y apoyan. No, no es populismo como muchos les tildan, entendiendo este movimiento como aquel que da soluciones fáciles a problemas complejas, sino algo que va mucho más allá y que no está siendo comprendido del todo. No es un problema de izquierdas o derechas, conceptos ya superados, salvo para los políticos que viven de la política, sino la manifestación popular de un hartazgo de una clase política , muchas veces corrupta económica y socialmente, que no encuentra soluciones a los problemas cotidianos de la gente. Y ahí es donde ha aparecido VOX. No sé hasta donde llegarán electoralmente sus opciones pues tal que como “Fuenteovejuna todos a una” todas las fuerzas de los partidos en presencia se han lanzado contra la opción VOX con uñas y dientes y desde luego no son fuerzas desdeñables; entre otras cosas porque dominan la mayoría de los medios y ya sabemos la fuerza de estos en la sociedad moderna.

El sentimiento de españolidad o patriotismo , en ningún caso patrimonio ni de derechas ni de izquierdas, ha encontrado en este partido una vía de escape y ya veremos en que queda todo esto.

La prematura desaparición del servicio militar obligatorio, por meras conveniencias electorales del Sr. Aznar y nada más, propició, entre otras cosas, la ruptura de una cohesión social entre diferentes pueblos de España y diferentes estamentos sociales que hoy se echa de menos y que en el ejército se experimentaba.

 

Sí, las imágenes de José Manuel Soto en el JSE, un barco de la Armada, me han llevado a elucubrar sobre cuanto he expresado y el recuerdo de los marineros andaluces, vascos y gallegos, entre otros, procedentes todos del SMO e integrados en los mismos sentimientos de los GGMM de entonces me hacen meditar sobre cuanto está sucediendo en España en estos momentos.