Los hijos que son mayores de edad tienen derecho, cuando los requieran para subsistir, a los alimentos cuando, que, según el artículo 142 del Código Civil, incluyen todo lo que es indispensable para el sustento, habitación, vestido y asistencia médica, aunque también abarcan la educación e instrucción del alimentista después de alcanzar la mayoría de edad cuando no haya terminado su formación por causa que no le sea imputable. Los alimentos suelen satisfacerse con el pago de una pensión que no es perpetua en la medida en que puede extinguirse por las causas de los artículos 150 y 152 del Código Civil.

 

Un divorciado solicitó la extinción de la pensión de alimentos que abonaba por sus dos hijos, un chico de 25 años y una chica de 20, a los que no veía desde hacía diez y ocho años, respectivamente. Alegó la disminución de su capacidad económica y la falta de aprovechamiento en los estudios de sus hijos, pero también sostuvo su pretensión en la nula relación personal con los jóvenes.

 

La Sentencia del Tribunal Supremo 104/2019, de 19 de febrero, resolvió la controversia indicando que “Si la interpretación, según lo ya reiterado, ha de ser restrictiva y la prueba rigurosa, no puede apreciarse que concurra causa de extinción de la pensión alimenticia”, ya que, “para apreciar esa causa de extinción de la pensión ha de aparecer probado que la falta de relación manifiesta entre padre e hijos, sobre la que no existe duda, era, de modo principal y relevante, imputable a éstos” y, en este caso, “esa falta de relación no es imputable a los hijos, con la caracterización de principal, relevante e intensa” que se requiere. La Sentencia del Tribunal Supremo 184/2001, de 1 de marzo, que cita la madre de los niños en su recurso de casación, ya había dicho que “la obligación de prestar alimentos se basa en el principio de solidaridad familiar y que tiene su fundamento constitucional en el artículo 39-1 de la Constitución Española”, destacando la Sentencia del Tribunal Supremo 104/2019 que “a tenor de lo dispuesto en el art. 3-1 CC, las normas se interpretarán atendiendo a la realidad social del tiempo en que han de ser aplicadas”.

 

Lo más relevante de la Sentencia del Tribunal Supremo 104/2019 es que, a partir de una interpretación muy flexible de la causa de desheredación por maltrato de obra, que incluye la ausencia absoluta de relación entre padre e hijo y que permite, por el artículo 152 del Código Civil, la extinción de la pensión de alimentos para los hijos, se puede deducir que se podrá declarar la extinción de la obligación de alimentos si no existe relación familiar entre el padre que sea alimentante y el hijo que sea alimentista por motivos imputables principal y exclusivamente al segundo. Además, la resolución comentada ayuda a vislumbrar la necesidad de reformar las reglas sobre familia y sucesiones que hay en el Código Civil.