Hay que ser muy miserable, mucho, como el tal Roberto Cerecedo del cual tenía el gusto de no conocer nada de su trayectoria hasta esta mañana, que lamentablemente me ha llegado al Whatsapp un artículo sobre la matanza de Atocha en la que involucra a Blas Piñar con adjetivos que no voy a reproducir y por supuesto, no voy a enlazar el artículo para no dar visitas y publicidad al medio que ha permitido publicar semejante bazofia, El Confidencial Digital dirigido por Jose Apezarena, otro miserable, porque no todo vale para tener visitas.

Curiosamente el próximo Lunes se cumple, creo que el 4º Aniversario de la muerte del Notario y político, Blas Piñar y ese día se celebra una Misa funeral a las 19h. en la Iglesia Santo Cristo de la Victoria, en la c/ Blasco de Garay 33 de Madrid. Funeral, miserables que estará lleno, porque sus familiares, sus seguidores y amigos no olvidan que a quién ustedes descalifican en semejante artículo fue un hombre recto, un católico ejemplar y un español por los cuatro costados, de los que les dolía España hasta el último día de su vida.

No sería de extrañar, que la familia tome medidas contra los dos, por difamaciones de quienes aprovechan cualquier noticia para sus oscuros objetivos y respecto a la famosa "matanza de Atocha" podía rascar un poquito más el tal Cerecedo (por cierto colaborador de QuéEl Mundo DiplomáticoTiempoCambio 16,...no digo "ná") y como en todo atentado para saber quién está detrás o quién encubre o ayuda, siempre hay que hacer esta pregunta en primer lugar ¿Quién sale beneficiado de la acción? A mi en la respuesta me sale el P.C.E

EL crimen fue execrable. No lo dudo. Y aun así para matar a hombres desarmados hay que ser muy hombre.Malo, pero hombre, pero para seguir aprovechándose de la sangre vertida (también de la "propia"...) hay que ser cualquier otra cosa, menos hombre. (Frase extraída del Facebook de un excelente comentario de Alfonso Aparici )¿Quién se creerá este tal Cerecedo que es, para mentir e insultar así a D.Blas Piñar? Los que le conocimos y nos enseñó a amar a España, no olvidaremos esta afrenta, pero mientras tanto, el tal Jose Apezarena, tiene la oportunidad de redimir su error, retirando su artículo.