Asqueroso el blanqueo que el PSOE liderado por Pedro Sánchez está haciendo de ETA y sus asesinos. La prueba más evidente es la reciente entrevista que la televisión pública ha hecho a un malvado individuo llamado Otegui. Y encima la ricachona burguesa de la señora Celaá nos dice que “todos los partidos con escaños son legales y legítimos” incidiendo en el blanqueo de los terroristas. Un claro ejemplo de pérdida de dignidad política, deslealtad a la nación y una afrenta a la dignidad democrática. Se les ve el plumero desde muy lejos.

 

Asqueroso es el postureo que el Sr. Sánchez está haciendo en lo que denomina política de pactos cuando es obvio que no tiene otra intención que formar su anhelado Frente Popular con la connivencia de separatistas traidores y comunistas a lo que caiga.

 

Y si de comunistas hablamos cabe aventurar que estos, bajo el liderazgo de Pablo Iglesias, reclamando su presencia en un Gobierno que llaman de “cooperación”, o lo que sea, nos llevarán paso a paso a esa sociedad en la que erradicarán la moral cristiana, nos impondrán el aborto como derecho exclusivo de la mujer, nos impondrán la doctrina LGTBI , borrarán la reciente historia de España ( LMH ) , nos impondrán la plurinacionalidad del Estado, o sea, la ruptura con el sistema legal vigente y desde luego todo bajo el signo del puño en alto amenazante. Ah!, eso sí, ya desde la tranquilidad de sus buenas “dachas” (el casoplón de Galapagar por ejemplo) al más puro estilo soviético. ¡ Pero que poca vergüenza que tienen!

 

Estos son los socios prioritarios del Sr. Sánchez presentes con fuerza en el Parlamento , imagen viva del odio y el rencor. Nos hablan de una España nueva cuando lo único que nos ofrecen es deshacer todo lo conseguido en los últimos 80 años; eso sí, una España a su imagen y semejanza y a la de sus acólitos: la del odio que nos traen recuerdos de brigadas al amanecer, de checas asesinas, de gulags soviéticos, de miseria y de tiranías en la historia contemporánea de Europa y del mundo. Y al tiempo unidos a fuerzas nacionalistas lideradas igualmente por burgueses, obsesos de sus intereses particulares más inconscientes de que de prosperar las tesis socialistas-comunistas serán en su día depurados como la historia nos ha demostrado en repetidas ocasiones. Sin duda un “ Dejá vu”.

 

Esta es la España que nos quieren imponer los magos de la agitación y propaganda y por la que tiene admiración el Sr. Sánchez.

Pobre España diría yo si llegara a materializarse lo que pretenden pero tengo el convencimiento de que España no es así o al menos no la percibo de esta forma yo en la calle. No, señores Sánchez e Iglesias, España no quiere esas libertades que Vd,s propugnan y que sabemos donde acaban; España tiene sus raíces en el cristianismo con sus luces y sombras, le guste o no; España es diversa, sí, pero UNA desde tiempo inmemorial; España tiene problemas, sí, pero desde luego no solucionables con sus hipotéticas medidas y desde luego España no es para nada lo que vemos en el Congreso de los Diputados por mor de una nefasta y falsaria ley electoral. España es otra cosa totalmente distinta a la que Vd,s nos dibujan. Incluso en lo que respecta también a la indumentaria al uso; ni siquiera en los ambientes más chabacanos puede uno encontrarse con el circo en el que se ha convertido el Congreso de los Diputados, más propio de una república bananera que de una nación europea. Una imagen zafia y vergonzante.

 

Más de uno puede calificar de trasnochadas mis impresiones - de hecho, así me sucede en el entorno personal - pero apelo a que lean al teólogo marxista italiano Gramsci cuando manifiesta que hoy la revolución no es cruenta sino que se desarrolla sin solución de continuidad de forma tal que el ciudadano medio sin darse cuenta se despierta un día en una sociedad comunista, o que lean la teoría marxista denominada del minué : dos pasos para adelante y otro para atrás de vez en cuando evitando así que el pueblo sea consciente de lo que le viene encima también sin darse cuenta. Tenemos un ejemplo claro hoy en Madrid cuando la derecha timorata y acomplejada nos coloca la simbología LGBI en lo alto del Ayuntamiento de Madrid cooperando con uno de los frentes más activos hoy de la radicalidad marxista al haber desaparecido la lucha de clases tradicional. Hace falta ser memo para caer en estas trampas maquiavélicas. O cooperante, vaya Vd. a saber que todo puede ser.

 

España se encamina hacia el abismo pero tengo la esperanza de que tarde o temprano el pueblo reaccione como lo hizo en otras ocasiones de nuestra historia y recuperemos el sentido de la Patria forjada en mil años. Sí, hoy las circunstancias sociales no son las mismas que otrora pero el marxismo revolucionario, si bien adaptado a los tiempos de hoy, sigue siendo el mismo : iguales perros con distintos collares.