He estado algún tiempo retirada de esta afición que tanto me llena: opinar con acierto o desacierto sobre cuestiones políticas. Como su nombre indica son opiniones, nada más.
Lo que hoy quiero compartir, es un sentimiento de pena tan profundo, que el espacio vacío se hace un agradable paseo.
No oculto mi afinidad a VOX, con el que compartía y comparto muchos de sus valores, no así cómo se intentan transmitir, sin ningún sentido común. Tal es mi afinidad, que en la localidad en la que resido puse mi granito para que alcanzara un resultado más que digno y pecando de vanidad, fuimos unos pocos los que hicimos posible el buen resultado obtenido.
No hace mucho tiempo anuncié mi retirada rompiendo mi promesa de apoyar y ayudar cualquier iniciativa, pero fiel a mis principios y quiero pensar que fiel a los principios de VOX, me ví abocada a tomar una de las decisiones más tristes de mi vida.

Este partido está formado por activos de gran valía cuya función primordial es defender los intereses de los ciudadanos por encima del propio partido y ni que decir tiene, de intereses personales.
Hoy estoy decepcionada, muy decepcionada, porque todo ese esfuerzo, tiempo e ilusión derrochado, se ha visto recompensado con una bofetada de realidad donde he podido comprobar de primera mano, como esos intereses personales se han tejido, alienando la identidad y los valores por los que tanto luchamos, emponzoñando todo lo que toca, o como en mi caso y pronto el de buenos compañeros, apartándonos voluntariamente para no soportar el hedor. Insoportable hedor.

Sé que con este artículo no dejo en buen lugar a "mi partido", que debería reprimirme en pos de un bien mayor, pero yo lo veo como un medio para conseguir el mismo fin.
Hace mucho tiempo me dijeron con un problema de juventud, que para solucionar primero hay que remover, y así poder retirar todo lo que sobra. Yo espero, que alguien con la suficiente capacidad se haga eco de mis palabras y remueva con maestría y acierto esta situación, y sepa, por el bien de Vox, diferenciar lo que sobra, lo perjudicial, lo dañino, por encima de egos, y encauzar correctamente aquello que tanto nos ilusionó a muchos votantes, afiliados o no, de la localidad.

No he perdido mi fe en este gran proyecto que es VOX, puesto que está por encima de las personas, pero sí dedicaré mi esfuerzo a defender sus ideales sin centrarme en Torrelodones . El dia que vuelva la cordura alli me encontrará, ávida de retomar el trabajo que tanta ilusión y esperanza me dio.