La verdad es que, yo por lo menos, sigo sin comprender como se permitieron y permiten aún las llamadas lenguas ''cooficiales'' (o como se quieran llamar) dentro del territorio nacional, cuando, es mi opinión, sólo debería permitirse enseñar y divulgar, como es debido, una única lengua, el español o castellano, idioma extraordinario, hablado por más de quinientos millones de personas en todo el mundo y que al final se acabará, tarde o temprano, imponiendo en el planeta. Dios lo quiera. 
 
Es de sentido común. Una única lengua une, no divide.
 
Encima se permite, (gastando de paso los dineros nacionales), el tener canales de televisión que hablan en esas lenguas, libros de texto falseadores de la historia, academias con el afán de difundirlas, ¡e incluso embajadas en el exterior!. Pero, ¿para que difundir esas lenguas?, ¡difundamos como es debido el ''rico'' idioma español!. Sin olvidarnos de la estupidez de las Comunidades Autónomas que incluso también se permitió dar el nombre de ''País'', vasco. Por cierto, Cataluña, a este paso, también saldrá en los mapas lo de ''País'' Catalán (República catalana), como no lo cortemos de raíz.
 
Si no tuviéramos una lengua común los españoles, hasta lo entendería, pero tenemos una común. Y con eso, tampoco se debe jugar.
 
Una persona preguntando en catalán o en valenciano en una televisión, por ejemplo, y el otro contestando en castellano (español), cuando tanto el que pregunta como el que debe responder, se supone, que conocen la misma lengua, el español, pudiéndose comunicar por medio de el. Sinceramente, siempre me ha parecido surrealista todo esto en pleno siglo XXI.
 
Autonomías que parecen reinos (''nacionalidades''), lenguas regionales, canales de televisión, embajadas, etc... Este régimen actual es culpable de potenciar todo eso. Es ridículo, encima, 17 sistemas distintos de educación, de sanidad, etc.., ¿estamos de nuevo en la Edad Media o qué?. De todo esto se aprovechan y se nutren los chorras independentistas y, por supuesto, sobre todo, los que los financian para destruir la unidad nacional, acabando así con el Estado Nación español. No me canso de repetir, que es necesario suprimir las autonomías y volver a centralizar la administración, controlando el gobierno central, sobre todo, la educación, la sanidad y la economía, tres de los pilares básicos de un país.
 
Después, dentro del programa educativo debe entrar el enseñar, como en otros tiempos, la verdadera historia de España y el amar a la patria por encima de todo. Todo esto a través de la única lengua que debería enseñarse y divulgarse, como es debido, a lo largo y ancho del país, el español. Con ello, de nuevo, con paciencia y con el tiempo, vendrá una vez más la verdadera y necesaria unidad nacional de España. Y, como dije en su día, los que no quieran adaptarse a ese programa (independentistas, por ejemplo), puerta con ellos, así, sin ningún miramiento.
 
Tampoco debemos olvidarnos de que nos estén imponiendo el inglés como lengua obligatoria (hasta en la sopa está). Nunca lo he entendido. Si se quiere hablar algún idioma extranjero por razones de utilidad, (laboral, en el exterior, por ejemplo), vas, por ejemplo, a una academia de idiomas, para eso están, pero, para mi, no es lugar una escuela, instituto o universidad española, ahí la única lengua que se debe enseñar, y de forma obligatoria, es el español, punto. 
 
Resumiendo, nuestros enemigos internos, los políticos liberales marioneta, manipulados desde el exterior por un mundo anglosajón desgraciadamente controlado a su vez por la banca internacional, les interesa todo esto simplemente para dividir, debilitar y finalmente destruir a la gloriosa y sufrida nación española.