Esta es la voz preventiva que alerta antes de iniciar cualquier acción a la espera de oír la voz ejecutiva para realizarla. Preventiva también es la sanidad que permite adelantarse a la enfermedad y poner los medios que permiten ampliar la esperanza de vida. En realidad es la lógica predisposición del individuo o la sociedad cuando ve aproximarse una amenaza o riesgo que pueda afectar gravemente la supervivencia personal o del conjunto social.

 

      Dicha amenaza, o al menos riesgo, de  alteración peligrosa  en la convivencia  de nuestra ciudadanía se ha hecho patente a las cuarenta y ocho horas de conocer los resultados de las elecciones andaluzas. Porque la triste realidad sucedió a las primeras  manifestaciones de satisfacción de solo un día ante lo que parecía haber dado la vuelta a la tortilla del socialismo inamovible durante casi cuarenta años en Andalucía.

 

   Todos contemplamos cómo una vez conocidos los resultados del voto autonómico, el análisis de la descabalgada Presidenta de la Junta no culpó de la debacle ni al abuso clientelar de los cuatro decenios de mayoría socialista, ni a la corrupción galopante que tiene sentados en el banquillo a decenas de capitostes de la nomenclatura socialista andaluza, ni por haber batido marcas de incompetencia en asuntos sociales como la sanidad y la educación....etc, etc. Pero sí se empeñó,  en cuantas intervenciones participó, en que la culpa de su tortazo electoral era consecuencia de los que no habían ido a perder el tiempo para votarla sin merecerlo y sobre todo a la aparición de “la extrema derecha” (frase repetida 14 veces en cuatro minutos de intervención), y que sería el fin de Andalucía, aunque nada de analizar los motivos de lo sucedido ni dar argumentos de sus acusaciones.

 

     Esta fue la desmedida rabieta de la señora Díaz por lo que puede suponer para su futuro político, con ella transmitía  su obsesión por descalificar al partido VOX, que de inexistente pasaba a liderar el número de escaños ganados en estos comicios. Doña Susana, con una conducta  auténticamente antidemocrática insultaba, no  a un Partido con todas sus credenciales legales, sino a sus 400.000 paisanos que habían depositado su confianza en los valores que les ofrecía la Formación que emergía con tal fuerza. Por ello la hoy Presidenta en funciones se ha saltado por la cara todas las lineas democráticas exigidas a un dirigente político y más queriendo que no, ha roto las mínimas reglas de ese concepto democrático de los que se proclaman paladines casi en exclusiva los socialistas. Solo cuando les va bien, por supuesto. Ya lo dijo su padre fundador: “Este partido está en la legalidad mientras la legalidad le permita adquirir lo que  necesita; fuera de la legalidad cuando ella no le permita realizar sus aspiraciones” (Diario de Sesiones, 5 de Mayo de 2010).

 

        Esta previsible reacción por haber perdido cuatro decenios de poder  con el peor resultado electoral de todos ellos, podría ser hasta comprensible si nos olvidamos de la cita expresada hace más de un siglo. Sin embargo, fue la salida de tono del tocayo de el de la frasecita mencionada y socio indispensable del PSOE para mantener en la Moncloa al superior nacional de Doña Susana, Don Pedro Sanchez, a la sazón y por “Moción” Presidente del Gobierno de España.

 

      Este segundo Pablo Iglesias, jefe de los populistas, mejor neocomunistas, del Partido Podemos, al que también le bajaron los humos el 2D andaluz, salió al patio  una vez conocido el resultado electoral para declarar, al más puro estilo de Febrero del 36, la ALERTA ROJA antifascista, llamando a sus mesnadas desde  pensionistas    a gais, pasando por feministas, estudiantes....etc a tomar la calle y hacer retroceder a quienes habían logrado con todas las de la ley los votos que más o menos ellos habían perdido. Todo un gesto democrático propio de la izquierda de siempre y que olvidando del tiempo y momento en que vivimos quiere repetir arengas ya conocidas, como conocidos son sus efectos: “Si los socialistas son derrotados en las urnas, irán a la violencia, pues antes que el fascismo preferimos la anarquía y el caos” (Largo Caballero). Si Podemos se ha leído el programa de VOX, cosa dudosa, no creo que hayan encontrado rastros de fascismo en su contenido, por lo que la actitud  de anarquía parece más debida a que han sido derrotados en las urnas. Lo otro importa menos pero es un buen anzuelo para que piquen incautos y desinformados.

 

       Dada su capacidad de modificar la realidad y conseguida la percepción colectiva deseada, el chaman se retiró a su “dacha” de Galapagar  mientras Sevilla, Granada, Cordoba y Cadiz eran asaltadas por la alentada kale borroka con gritos escalofriantes y destrozos habituales con la ya consabida permisividad. Ante este análisis crítico y político de las elecciones andaluzas, como mínimo hay que empezar con el pre aviso de ¡PREPARENSE!.

 

      Sin afán de ponerse dramático y dando por sentado que la historia no se repite exactamente igual, a la vista de como se han producido las elecciones en Andalucía y las reacciones posteriores de la izquierda perdedora, el próximo 2019 puede  convertirse en una espacie de revival de 1933 en digital, color y efectos especiales en lugar de el blanco y negro de  35 mm. Lo cual ya sería de por sí malo pero lo peor es que el 2020 pueda convertirse en el revival del 1934.

 

      Con estas sensaciones por los primeros días de Diciembre, hemos llegado  expectantes al flamante  cuarenta aniversario de la Constitución de 1978.. Un número redondo pero no tanto como el 50, o lo que es igual el medio siglo. Un pesimista podría deducir que no hay mucha seguridad de que nuestra Carta Magna alcance  esa edad con lo fundamental de su contenido vivo y activo como consecuencia de las muchas y diversas razones y posibilidades que pueden suceder y que no soy capaz de vaticinar.

 

       En este escenario hemos estado muy atentos al mensaje Institucional de S.M. El Rey, que, con todo respeto,  he percibido adecuado al cometido que la propia Constitución asigna al Monarca. Por lo tanto ha desgranado, con muchas frases de sus autores, las dificultades, cesiones y concesiones que fueron necesarias hacer para lograr el texto que nos ha permitido navegar con los menos bandazos posibles  hasta este aniversario.

 

     Motivado por ese cometido moderador de la Monarquía parlamentaria y  la necesidad de transmitir esperanza en los momentos tan difíciles que nos atenazan desde hace varios años, creo que al mensaje le ha faltado realidad aunque no haya sido “decepcionante” como lo ha calificado el impresentable máximo representante de Podemos (impresentable en todos sus aspectos de forma y fondo). Si el conjunto de los españoles, empezando por sus representantes políticos, tuviéramos el concepto de democracia de  que hace gala el susodicho personaje, pueden imaginarse donde estarían él y sus marcas y mareas. Por el contrario ahí lo tienen como sostén imprescindible del Presidente socialista y ello nos confirma que algo falla, que hay cosas importantes que no se están haciendo bien y es muy importante corregir a tiempo.

 

       La ausencia en el Acto de representantes autonómicos de cinco Comunidades, que lo son por mandato constitucional. El desafío anticonstitucional de una región de España durante más de un año y la deslealtad de las otras constituyen  una irreverencia cuya tolerancia supera en mucho el significado de lo que debe ser una Democracia y tiene que tolerar un Estado de Derecho que se precie.

 

       En fin la situación todavía no ha llegado al límite y el mensaje de esperanza del Rey debería transformarse en confianza, pero la realidad de lo sucedido en Andalucía y los hechos que ocurrían en Gerona de forma simultánea al desarrollo del Acto del Congreso de los Diputados deben hacer que estemos prevenidos.

 

     Recuerdo los  siempre sabios dichos populares  que  pueden ser muy útiles  a las vivencias que se aproximan: “hombre prevenido vale por dos” y “más vale prevenir que curar”.

 

        En consecuencia, los tiempos nos exigen estar: ¡¡ EN PREVENGAN !