El pasado día 30 de enero el Parlamento gallego hizo una declaración institucional consensuada en la que “condena la colaboración del “régimen fascista de Franco” con el Holocausto nazi”. Un Parlamento con mayoría del Partido Popular quien se unió gustoso a dicha declaración.

Vaya en primer lugar mi personal cansancio, seguramente políticamente incorrecto, de las continuas declaraciones de todo tipo de parlamentos regionales de aquí y de allá en una muestra clara del sistema taifal en el que nos encontramos. Sí, un reino de taifas a mayor gloria de miles de políticos encantados de gozar de una mamandurria que pagamos todos los españoles. Miles de millones de euros detraídos de asuntos perentorios para la nación y empleados en gastos superfluos como el mantener a toda una casta política. Sí, una agencia de colocación a disposición de los partidos políticos.

Dicho esto, no puedo por menos que asombrarme de la disposición del Partido Popular a firmar semejante patraña de declaración institucional. Nada extraño tiene el que la secunde la izquierda española empeñada en retrotraernos a las mentiras continuas que sobre la desgraciada guerra civil de hace 80 años, y el régimen del  “franquismo”, vierten una y otra vez. Al parecer nuestros políticos no tienen otra cosa que hacer que rescatar heridas que ya estaban cerradas y provocar de nuevo la división entre españoles. Pero ¡caramba! que el PP se preste también a esta pantomima no deja de ser algo esperpéntico.

No acabo de entender si esta postura es fruto de la ignorancia más absoluta de los representantes populares sobre la reciente historia de España o si por el contrario es la de una posición relativista de un partido sin principios. Para mí que las dos cosas.

A ver, yo les aconsejaría, no ya que entren en las hemerotecas y comprueben como más de media España estaba con Franco, sino al menos que les pregunten a sus padres y abuelos de lo que fue aquella España y si ellos fueron colaboradores directos o indirectos del Holocausto nazi. Me temo que iban a recibir más de un guantazo.

“Cosas veredes amigo Sancho” decía el Quijote y cierto es. Hace falta ser lerdos e ignorantes para sostener algo así. O quizás miserables que les cuadra mejor.

A ver si se enteran: el levantamiento del 18 de julio de 1936 no se realizó contra ningún gobierno legítimo como cuentan ahora, ni contra la República, sino como nos dejó dicho Azaña “contra la chusma que se había adueñado de ella”. Esto en primer lugar, pero es que no les vendría mal enterarse de que Franco sacó a España de su pobreza secular y creó una poderosa clase media que posibilitó el tránsito de un régimen autoritario al sistema democrático actual. Cuando murió el Generalísimo España era la octava potencia industrial del mundo, la renta per cápita llegó a su máximo histórico del 83% de la UE, la deuda era inexistente (hoy sobrepasa el 100% del PIB)  y el paro no existía. Hoy gracias a nuestra casta política todo ha desaparecido y estamos en la ruina próxima.

Franco nos libró de entrar en la IIGM con una habilidad extraordinaria  parando a Hitler en su apogeo en la frontera y maniobrando con audacia con los aliados. Estos ni se imaginan por un momento las enormes dificultades de esta tarea sólo al alcance de un gran estadista.

¿Colaboración con el Holocausto? Francamente no sé qué han esnifado en ese parlamento gallego especialmente los componentes del grupo popular.

Claro que no sé de qué me extraño yo, pues ya hace unos meses cuando el Sr. Sánchez envió a las Cortes un RDL absolutamente inconstitucional con la única intención de exhumar los restos del Generalísimo del Valle de los Caídos, el PP se comprometió a recurrirlo por escrito y tengo constancia escrita y firmada de esto. Transcurrido el plazo preceptivo de tres meses incumplió su palabra y no lo hizo. Es evidente que la cuerda es la misma.

Y termino imaginándome la cara de Manuel Fraga, Ministro de  Franco, fundador del PP y alma de este en Galicia, si pudiera ver en que ha devenido este partido. Más de uno estaría corriendo por los montes gallegos.