Lo más irritante del vetusto y esclerótico PP no es el adanismo de la adolescente cuchipanda que hoy lo pastorea; todos ellos, de Casado a Diaz Ayuso, ponen cara de concursante tolai de TV cuando les sacas a relucir el “Espasa” de sus traiciones y el “Cossio” de sus claudicaciones. No. Lo más irritante del PP es su impotente empecinamiento en liderar la España Nacional, a la que ellos, por prurito democrático, llaman constitucionalista, calificativo que entre todos han convertido en el santo grial de la bondad, la corrección y la excelencia política. Así como fascismo o fascista adjetivan el mal absoluto desde 1945, constitucional o constitucionalista, en España, definen el bien desde 1978. Como un servidor, en aquél aciago año, votó que NO (con las dos manos) a la biblia de la “democracia que nos hemos dado”, estoy en posesión de una suerte de montaraz legitimidad frente a los demócratas que hogaño se lamentan y lloriquean apelando a la parvularia inocencia de los evangelistas constitucionales y de sus apoyos populares que votaron SÍ, sin ni siquiera habérsela leído.

Ahora, que España se va por el sumidero de la Constitución, el vetusto y esclerótico PP llama a la unidad y a cerrar filas en torno al sumidero con un remake de lo que en Navarra les ha funcionado sólo en Pamplona, y nada más. España Suma, que así se llama el plagio, pretende ser el banderín al que el PP quiere que se enganchen C,s y VOX, no vaya a ser que en noviembre (el mes de los difuntos) tengamos otra (¿cuántas van ya?) “fiesta de la democracia” y haya que quedarse en casita mientras el pueblo de la Nación que se va por el sumidero acude a las urnas con un guante de látex y una pinza en la nariz.

¡Vaya por Dios!, el PP, que desde el Pacto del Majestic, le ha restado a España todo lo que ha podido, incluida la lengua de Cervantes en Navarra y Vascongadas, en Cataluña, en Valencia y Baleares. El PP, que con su silencio cómplice, en algunos casos, y con su entusiasta colaboración en la mayoría de ellos, le ha restado a España la verdad de su Historia y la fortaleza de su Unidad, quiere ahora que a su devastadora obra se sumen, para que él sume votos sobre el producto de sus restas de sal y de traición, C,s y VOX.

C,s apesta a sumidero constitucional y su proyecto inmediato no es sacarle al PP las castañas electorales del fuego de sus claudicaciones, sino liderar la esquizofrénica derecha política española. Está a un paso de conseguirlo de iure, porque de facto ya lo ha logrado en los Medios de Comunicación progres. Y como España no es ni USA ni Reino Unido, ni Alemania ni Italia, aquí lo que dice la prensa progre va a misa, a las misas paganas del Padre Ángel, por supuesto. Por lo tanto, C,s no se sumará a la España restada del PP que, cuando reciba la negativa formal del novio de Malú, ni siquiera se atreverá a invitar a telediarios desplegados a VOX. Para Pablito Casado eso sería como casarse en Los Jerónimos con Alexandra Mussolini.