España está en llamas, está ardiendo y los focos que alimentan esas llamas, el Gobierno de Pedro Sánchez (el vampiro de la Moncloa), el profanador del Valle de los Caídos, es incapaz de apagar la España que arde.

Pretende apagar el fuego con el paraguas de que tenemos una democracia consolidada y de que funciona el estado de derecho.

Pero los focos del incendio se avivan cada vez con más virulencia y salvó  un milagro, España estallará.

Estos son los principales focos del incendio:

Primero.- El foco independentista en Cataluña, que ha dividido a la sociedad, con enfrentamientos constantes, la quiebra del estado de derecho, el terror y el caos en la calle, en definitiva una revolución alentada por las Instituciones Catalanas.

Agazapado, se encuentra el nacionalismo vasco, sacando rédito económico y político de los sucesos de Cataluña. Chantajea al ejecutivo y tiene preparado su salto a la autodeterminación.

Segundo.- El foco eclesiástico,  un divorcio evidente de la Cúpula de Conferencia Episcopal con los sacerdotes de a pie  y los católicos. Una iglesia cobarde y desagradecida  que para mantener sus privilegios ha vendido su alma al diablo. Ha consentido que se profane una Basílica y se permite que ocupen la misma Guardias Civiles con metralleta.

Tercero.- El foco económico, donde la Banca al servicio del Gobierno de turno, asfixia a los ciudadanos. El déficit y la deuda incontrolada como un tsunami contribuyen a extender las llamas.

Cuarto.- El foco judicial, con resoluciones no ajustadas a derecho, entre otras la sentencia sobre el procés, con dilaciones indebidas, politizadas a niveles escandalosos, ha provocado el rechazo total e indignación de la sociedad.

Quinto.-El foco del saqueo de la Caja de las Pensiones y la constante incertidumbre sobre el futuro de las pensiones está provocando la ira de millones de ciudadanos.

Sexto.- El foco de la bancarrota de la Administraciones Públicas, en los tres niveles de Central, Autonómica y de Ayuntamientos, aviva el fuego.

Séptimo.- El foco de la desaparición y empobrecimiento de la clase media.

Octavo.- El foco del tráfico y consumo de drogas y de alcohol, en una juventud sin futuro.

Noveno.- El foco de la corrupción generalizada en las Instituciones incluido lo que se conoce como “cloacas del Estado”.

Décimo.- Si a ello añadimos una sociedad sin valores y desigual según vivan en una u otra Comunidad, las llamas arden de norte a sur, de este a oeste en todo el territorio nacional.

Ni la UME, ni el estado de derecho inexistente, ni esta farsa de democracia, pueden evitar que España este ardiendo.

Y muchas veces, parece que Pedro Sánchez sea el bombero pirómano…