“Con la necesidad de adaptar las previsiones económicas de la seguridad social a la situación actual, y contribuir a la estabilidad y sostenibilidad del sistema, vengo en promulgar el presente Real Decreto Ley de Reforma de la Seguridad Social:

Artículo 1º. – Todo trabajador deberá cotizar obligatoriamente durante toda su vida laboral. -

Artículo 2º. – La obligación de cotizar solo desaparecerá cuándo se muera, en cuyo caso su viuda o viudo recibirá una pensión de miseria. –

Y si es soltero, divorciado, homosexual, lesbiana, etc., nadie percibirá pensión alguna, con lo cual el sistema se quedará con todo el dinero cotizado, para poder mantener a los millones de inmigrantes que estamos importando, a pensión completa, menores no acompañados (Menas), etc”. -

Palacio de La Moncloa, 14 de abril de 2019.

El Presidente del Gobierno,

y futuro Presidente de la III República española,

Pedro SÁNCHEZ”. –

 

           No es un cuento, no. Es la constatación de que el “sistema”, que hace aguas por todas partes, pretende ampliar nuestra vida laboral hasta el fallecimiento de los cotizantes…

         Así no hay que pagar sus jubilaciones, y únicamente habrá que atender, en el peor de los casos, a las viudas o viudos, cuyas pensiones todos sabemos que son, por término medio, francamente miserables.

         La población española, totalmente atontada (salvo excepciones), dicho sea ahora que no nos oye nadie, asiste impávida a la pérdida de sus derechos, políticos, económicos y sociales, como si la cosa no fuera con ellos.

         Las televisiones, públicas y privadas, cumplen su papel de distracción de la plebe, con la ayuda del fútbol, la promoción del sexo animal, el alcohol y el consumismo, que posiblemente es tan malo como todo lo anterior.

         Las clínicas abortistas, o mataderos de niños indefensos, siguen a pleno rendimiento, asesinando a más de cien mil niños anuales…, y sin que nadie se escandalice o preocupe por ello, lo que demuestra claramente el estado moral de nuestra sociedad, ¿o debería decir suciedad…?

         En definitiva, España va camino de desaparecer como unidad de destino en lo Universal, en el sumidero de la Historia.