Sánchez en agosto de 2016 en el Congreso de los Diputados, dijo textualmente lo siguiente:

“El candidato de la primera fuerza política es incapaz de lograr los apoyos que le permitan ganar la investidura y garantizar la gobernabilidad del país. Y esa incapacidad, Sr. Candidato, Sr. Rajoy, es en exclusiva, suya”

Ahora Sánchez, en idéntica situación, dice que la culpa es de los demás menos de él, que poca vergüenza, que tomadura de pelo.

Estas nuevas elecciones como bien dijo ayer Ortega Smith en el Congreso de los diputados, a los españoles nos van a costar 185 millones de euros, 140 para logística, seguridad y escrutinio y 45 millones para subvenciones a partidos políticos en función de la representación obtenida.

¿Merecemos de verdad los españoles que dilapiden así nuestro dinero recaudado vía impuestos con lo que nos cuesta ganarlo? Sinceramente creo que no, pero lo peor, es que luego dirán que no hay dinero para subir las pensiones.

¿Creen ustedes que se celebrarían unas nuevas elecciones si como consecuencia de que no se formase gobierno, no pudiesen volver a presentarse a las elecciones quienes estando en su mano logarlo no hubieran sido capaces de hacerlo por acción u omisión?

¿Creen ustedes que si los diputados no devengasen salario hasta que no se formase gobierno se celebrarían unas nuevas elecciones?

La respuesta seguramente es no.

Por tanto, quién no es capaz de pactar para formar gobierno, no merece gobernar.

Pero la culpa no es solo de Sánchez, aunque es el principal culpable. El sabe que las encuestas le dan una mejora electoral, lo ha publicado el CIS. También es culpable aunque en menor medida Unidas Podemos, Ciudadanos y PP, porque con su apoyo o abstención, Sánchez podría haber formado gobierno. Otra cosa es, que luego hubiera podido gobernar aprobando leyes o no, para eso tendría que pactar continuamente, y eso es la política, pactar, pactar y pactar. Lo contrario es una dictadura democrática. El rodillo continuo de la mayoría absoluta de la que luego siempre tanto se queja la oposición. Recordar que en el 2016 muchos diputados socialistas se abstuvieron para que España tuviese gobierno, Sánchez no lo hizo. De esa manera Rajoy pudo formar gobierno y se evitó así una nueva repetición electoral.

En Europa es habitual pactar entre diferentes partidos, en España no. Nuestros políticos no están a la altura de los europeos. Por ello no merecen ser nuevamente votados quiénes han contribuido con su acción o inacción a la repetición de unas nuevas elecciones, es el caso de PSOE, Unidas Podemos, Ciudadanos y el Partido Popular.

La mayoría de españoles no dejan de votar a los políticos porque incumplan sus promesas electorales o porque no sean capaces de formar gobierno, dejan de votarles, por una generación excesiva de paro o por corrupción, y no siempre.

Si de verdad los españoles dejaran de votarles por sus incumplimientos o por que no fueran capaces de formar gobierno, tendrían el poder en sus manos con su voto, y además, el respeto de los políticos. Votándoles sin merecerlo, el poder lo tienen los políticos, pero lo peor, es que también nos toman por tontos, saben que nos engañarán de nuevo con preciosas promesas electorales que luego incumplirán y ese incumplimiento nunca tuvo consecuencias.

Es de personas sensatas e inteligentes, hacer posible que cuando una cosa no funciona se deba cambiar.

VOX es el verdadero cambio y la esperanza, tiene un discurso político revolucionario, lleno de sentido común y totalmente diferente al resto de los partidos políticos actuales.

Por eso debemos ser valientes y votar a VOX, es una alternativa fiable y el día que VOX incumpla sus promesas o tenga corrupción, se le deja de votar igual que se debe hacer ahora con Unidas Podemos, PSOE, Ciudadanos y PP.

En esto consiste la democracia, en premiar o castigar con el voto, no con la cautividad del voto, como si de un equipo de fútbol se tratase.

Que no te vuelvan a engañar, en tus manos está cambiar el destino de España y a la actual clase política. Es el momento de dar la oportunidad a VOX.