Excuso decirles que la semana pasada sentí vergüenza, propia y ajena, de ser español, ante un gobierno que no quiso hacer que la calle fuera suya, en acertada expresión, en su día, de don Manuel Fraga, y prefirió dejarla en manos de los separatistas catalanes…

Me horrorizó ver como una Guardia Urbana de Barcelona no hacía acto de presencia en las calles, salvo alguna patrulla a la que por “casualidad” la cogieran en medio del fregado, y que sus varios miles de miembros pasaron de todo, supongo que obedeciendo órdenes de esa mema llamada Ada Colau, cuya cabeza es un auténtico colador de oportunismo, mendacidad e imbecilidad manifiesta.

Lamenté mucho que varios cientos de Guardias Civiles, de las unidades Antiterroristas, Antidisturbios, etc., es decir los más preparados para este terrorismo urbano, no pudieran actuar, porque el que dice ser presidente del gobierno de España –solo en funciones-, o el ministro del interior, siguiendo sus órdenes, dieron instrucciones para que no actuasen…

Prefirieron que los terroristas de izquierdas, separatistas y gentuza venida de otros países, que han hecho de Barcelona su particular “paraíso”, dónde ocupan los pisos sin ningún problema, y estoy seguro reciben toda clase de ayudas sociales, impidieran a los ciudadanos, (que son precisamente los que con su trabajo y sus impuestos pagan todos esos dispendios), pudieran ejercer su derecho al trabajo, a circular libremente, a la paz y tranquilidad, etc., pues si de alguien es la calle es del Estado, y no de los delincuentes.

Pedro Sánchez prefirió que más de 300 policías y mozos de escuadra resultaren heridos, que se dice pronto, además de dar una visión dantesca de Barcelona y de España, en vez de cortar por lo sano, como se hace en todos los países serios, aplicando la Ley de Seguridad Nacional, que para algo está, creando un mando unificado, poniendo a trabajar a la guardia civil y a la guardia urbana, que supongo estará para algo más que para pasear, tomar café en los bares y poner multas de tráfico, etc.

Pero todo tiene su explicación, y en mi modesta opinión se trataba de hacer teatro, puro teatro, para dar a entender a la opinión pública que Cataluña es ingobernable, y que no hay más remedio que darles la independencia –subvencionada, eso sí-, dejarles hacer un referéndum, obviamente manipulado, y que los separatistas sigan imponiendo su dictadura de hierro, impidiendo hablar en español, rotular en el idioma común de todos los españoles, discriminando a los no nacidos en Cataluña, etc.

En definitiva, que sigan implantando su dictadura a la gran mayoría de los catalanes, alrededor de cinco millones de personas, no separatistas…

Y eso suponiendo que no esté ya todo pactado, y que se trate solamente de teatro, de puro teatro, pues cuando los independentistas apoyaron a Pedro Sánchez no creo que fuera gratis, ya que esta gente no te da ni los buenos días por la cara, sino a cambio del apoyo a sus pretensiones separatistas.

En definitiva, creo que se ha tratado de una representación, destinada a satisfacer a los indecisos, y que los únicos que realmente se han tomado en serio su trabajo han sido los policías nacionales y mozos de escuadra, manipulados como mano de obra barata por un gobierno traidor a España y a los españoles…