Escribo en la mañana de ayer 9 de noviembre de 2019, que como dice la normativa electoral, la dediqué a la reflexión.

Y mis reflexiones son las siguientes:

  • Las elecciones de hoy las ganarán –como siempre- los políticos, que son los únicos a los que beneficia este sistema multipartidista, que hace que cualquier zote pueda ser diputado o senador, aunque no sepa hacer una o con un canuto… Es el triunfo de la mediocridad.
  • La democracia en realidad es la dictadura de los partidos políticos.
  • El resultado será muy parecido al actual, con la formación –y eso en el mejor de los casos-, de un gobierno inestable, que no aportará seguridad a España, y solo servirá para ahuyentar las inversiones extranjeras, la creación de empresas, el aumento de los puestos de trabajo, etc.
  • El capital huye de la inestabilidad, entre otras razones porque todavía quedan medio centenar de países en el mundo, por lo menos, con una cierta seguridad jurídica, económica y social, como para poner los huevos en esta jaula de grillos en la que se ha convertido España, con una situación de total anarquía, en la que todo el mundo hace lo que le da la gana.
  • Los partidos nacionales, es decir, de ámbito nacional, pues nacionales solo hay uno, VOX, seguirán siendo rehenes de las partidas de separatistas, que explotan a los territorios de los que proceden, y que poco a poco, los van convirtiendo en un erial… Es el caso de Cataluña y el País Vasco, por ejemplo, aunque Galicia, Canarias, etc., les van a la zaga.
  • Hasta que no se reforme el sistema electoral, se impida la existencia de partidos que atenten contra la unidad nacional, o al menos dejen de recibir dinero público, y se exija la presentación de candidaturas en todo el territorio nacional, y la obtención de un porcentaje mínimo del censo electoral, por ejemplo un 5%, para poder obtener representación parlamentaria, seguiremos en manos de los enemigos de España.
  • Todos los partidos, a excepción de VOX, repito, defienden el “estado de las autonomías”, y no me extraña: es un gran yacimiento de “empleos”, más bien de enchufes, para toda la castuza política que tenemos que soportar, por desgracia para todos.
  • En definitiva, y si Dios quiere, ¡nos volveremos a ver en las urnas en 2020!
  • Pero eso sí, con medio millón más de parados, por lo menos, una situación económica mucho peor que la actual –tanto por la crisis mundial cómo por la inestabilidad política, económica y social de España-, etc.
  • En otras palabras, que España como Nación, y los españoles como pueblo que reside en ella, seremos los grandes perjudicados de este nuevo “triunfo de la democracia”, como dicen los botarates que nos mal dirigen.
  • Es lo que pasa cuándo se “elige” para gobernar a más ineptos.