Hay numerosos casos sobre la custodia compartida de los hijos que plantean problemas. Algunos llegan a resultar bastante curiosos por las circunstancias que incluyen.

 

La Sentencia de la Audiencia Provincial de Córdoba 593/2018 resolvió un caso muy peculiar sobre la supresión del régimen de custodia compartida de dos hijos, que fue sustituido por un régimen de custodia exclusiva para la madre con Derecho de visita para el padre por el tabaquismo del segundo, que llegó a tener entidad perjudicial para los menores. La resolución destaca que, “siendo el norte de toda resolución que se adopte sobre el régimen de guarda el atender lo mejor posible al interés de los menores, pues es el suyo, no el de los padres, el que ha de ser tenido en cuenta, contamos con que ambos menores de forma espontánea y sin ningún tipo de indicio de manipulación, pues no se quejan de la actual régimen de custodia compartida, aluden con gran preocupación apreciada en su exploración a lo que tienen que soportar de ambiente cargado de humo con motivo del tabaquismo de su padre, andando datos que ilustra el poco interés que éste tiene en preservarlos del riesgo objetivo que supone estar los menores en un ambiente cargado de humo”. Por ese motivo, la sentencia indicada señala que, “en esta situación y debiéndose de evitar cualquier tipo de situación de riesgo para los menores, es evidente que el proceder del padre pone en situación de peligro la salud de los menores de forma absolutamente irresponsable y sin mirar a otra cosa que no sea a su adicción”.


Hay que destacar que la Sentencia de la Audiencia Provincial de Córdoba 593/2018 ha resuelto la situación de una manera adecuada. La Sentencia del Tribunal Supremo 630/2018, de 13 de noviembre, establece que “es doctrina jurisprudencial que el sistema de custodia compartida, lejos de ser excepcional es el que más favorece el contacto de los menores con sus progenitores y el que más protege el interés de los menores (sentencias 1638/2016, de 13 de abril, y 257/2013, de 29 de abril)”, ya que “pretende un reparto lo más equitativo posible y atemperado con la diversidad de las jornadas laborales de los progenitores”, pero no se aplicará la custodia compartida siempre, pues la Sentencia del Tribunal Supremo 257/2013, de 29 de abril, indica que “la interpretación de los artículos 92, 5 , 6 y 7 CC debe estar fundada en el interés de los menores que van a quedar afectados por la medida que se deba tomar, que se acordará cuando concurran criterios tales como la práctica anterior de los progenitores en sus relaciones con el menor y sus aptitudes personales; los deseos manifestados por los menores competentes; el número de hijos; el cumplimiento por parte de los progenitores de sus deberes en relación con los hijos y el respeto mutuo en sus relaciones personales; el resultado de los informes exigidos legalmente, y, en definitiva, cualquier otro que permita a los menores una vida adecuada, aunque en la práctica pueda ser más compleja que la que se lleva a cabo cuando los progenitores conviven”.

Quedó claramente acreditado que el padre de los menores no se preocupaba por la salud de sus hijos, que debe ser protegida por los padres. Ese hecho justifica la supresión de la custodia compartida, pues todo progenitor tiene el deber de velar por sus hijos y cuidarlos, sin que merezca la custodia en aquellos casos en los que obre de manera egoísta perjudicando a los hijos menores.