El mejor destino de los servicios secretos, su definitiva disolución. Interés nacional, un concepto payaso, ambiguo y falsario. En el libro Cisne, yo fui espía de Franco, Luis M. González-Mata aconsejaba, ya en 1974, la aniquilación todos los servicios secretos, altamente dañinos. Para tus propios compatriotas, sobre todo.

Propaganda versus realidad

Se jacta el CNI de que su misión es la de facilitar al presidente del gobierno las informaciones, análisis, estudios o propuestas que permitan prevenir y evitar cualquier peligro, amenaza o agresión contra la independencia o integridad territorial de España, los intereses nacionales y la estabilidad del Estado de derecho y sus instituciones. Sic. Resic. Hasta ahí la propaganda.

Ahora, la realidad. El estado español se halla íntegramente carcomido por las redes dirigidas por el CNI, que desde hace medio siglo no es más que una vulgar "franquicia" de la CIA y el Mossad. El peligro, amenaza y/o agresión para una vida justa, decorosa y razonable son, tan palmario, los servicios secretos.

Servicios secretos, solo espanto

Repasemos, brevemente, muy brevemente, algunos horripilantes jalones. Repito, éstas sí, genuinas amenazas a una vida libre y decente. Me ciño a nuestra patria, ignoro deliberadamente las cuchipandas allende de nuestras fronteras. Archivo Jano. 23-F. GAL. Crimen de la etarra Lucía Urigoitia. Asesinato del juez Roberto García Calvo. Espionaje masivo a ecologistas, insumisos, militares críticos, inmigrantes, políticos malotes. O ciudadanos que pasaban por allí, sin más. Cintas de Perote, chantajistas espionajes a las élites. Informe Purificación. Espionaje industrial, también masivo. Redes sistemáticas de control, Echelon y Sitel mediante. Recientemente, para no aburrir más al lector, sus sombríos apaños con Villarejo, informaciones vaginales, éxito asegurado, of course.

Y, cómo no, se sigue sin aclarar, tremebunda opacidad, intrascendentes asuntillos como la colza ochentera, el abisal horror de Alcacer, las turbiedades del narco, nuestro punto de no retorno del 11-M. España no está preparada para saber la verdad comentó el dudoso Gómez Bermúdez, el juez poco justo que dictó la sentencia del 11 M. Nos tratan como siervos. Por supuesto que estamos preparados para saber la verdad. Nuestro derecho. Nuestro deber.

Acosando

Sería conveniente que no ocultarais tanta verdad. La última, Gang Stalking, en español acoso organizado. El Gang Stalking es una tétrica práctica ejecutada por servicios de inteligencia a ciudadanos objetivo (target), normalmente individuos denunciantes de crímenes gubernamentales, corporativos o militares. Tocahuevos, vamos.

Para estas operaciones los servicios secretos alistan a ingentes cantidades de civiles "colaboradores" por medio del soborno, la coerción y el engaño. El individuo cincelado en esta lista negra padece las de Caín. Las clásicas putaditas, vamos. Allanamientos constantes de morada y coche. Campañas de rumores y bulos difamatorios contra su persona, dificultando o impidiendo su vida laboral. En román paladino, echar mierda. Montajes parapoliciales de "teatrillo callejero". Sabotajes continuos en su trabajo y hogar. Provocaciones disimuladas, o no tanto, que confirman todo lo anterior, con el fin de inducir una reacción violenta o inesperada en el individuo acosado.

Acosando, electrónicamente

Y tras el acoso organizado, el acoso electrónico. Las víctimas que denuncian este tipo de tecnologías al que están siendo sometidas son motejadas como locos y diagnosticadas con trastornos mentales o psicosis. Psiquiatrizar, vuestro triunfo. Memento Coro Cillán, la única juez noble tras la masacre del 11-M. Reitero, nuestro punto de no retorno.

Sería interesante que nos aclararais si utilizáis las funestas armas psicotrónicas. A través del uso de campos electromagnéticos, microondas, radiofrecuencia, energía dirigida, ultrasonidos o infrasonidos se puede alterar la normal marcha de nuestro cuerpo y mente. Robert Duncan, en su imprescindible libro La matrix descifrada, 2012, ya revelaba el desarrollo espectacular de las armas psicotrónicas, cuyo arranque dio comienzo en 1974. Pérfida tecnología militar, obvio.

La mejor almohada, una conciencia tranquila

Lo dicho, Paz Esteban, jefa de los espías españoles, chapa ese bucólico remanso, pura apariencia, junto a la Cuesta de las Perdices y el monte de El Pardo. Chápalo y podrás mirarte todos los días al espejo. Y tu conciencia será tu mejor almohada. Si no lo haces, seguirás, junto a tus machos alfa, conjurando contra tus propios compatriotas. En fin.