Los reinos de taifas musulmanes, con sus régulos o reyezuelos a frente, toda su burocracia, despilfarro y hedonismo –solo hay que ver el Palacio de la Aljafería, por ejemplo-, supusieron a la corta y a la larga el hundimiento del poder musulmán en la península ibérica, a Dios gracias.

Y al paso que vamos, pueden suponer también el fin del estado de las autonomías, y la disgregación de España en varias autonosuyas, en acertada expresión de don Fernando Vizcaíno Casas, o repúblicas independientes de su casa: Cataluña y el País Vasco ya se vislumbran en el horizonte…

He vuelto al vicio de leer el “Boletín Oficial de Aragón”, y no sé si es bueno para mi tensión, pues es increíble cómo se derrocha el dinero público.

El BOA del 20 de septiembre pasado nos ilustre con la Corte del faraón, digo del presidente autonómico o aldeano:

  1. Hay una secretaría general de la Presidencia, con rango de secretará general técnica, es decir idéntica a los desaparecidos Viceconsejeros.
  2. Un gabinete de la Presidencia, con su jefe de gabinete, faltaría más, con rango de director general, supongo, pues la norma no lo dice claramente, pero que menos…
  3. Un servicio de asuntos administrativos, con su jefe de servicio al frente, rango inmediatamente inferior al de director general, y puesto más alto que puede ocupar un funcionario (que no ocupe un cargo político, claro, aunque en la DGA, de ordenanzas para arriba –ordenanzas incluidos-, todos son cargos “políticos”, en mayor o menor medida).
  4. Habrá también un servicio del secretariado del Gobierno, que ya se sabe que todo gobierno que se precie tiene que tener un Secretariado.
  5. Las Unidades de apoyo al consejo consultivo de Aragón, y
  6. Al consejo económico y social de Aragón, esos remedos de Consejo de Estado y de Consejo Económico y Social estatal, pero ya se sabe que por aparentar, que no quede…
  7. También una Oficina de Conflicto de Intereses e Incompatibilidades, faltaría más.
  8. En el gabinete de la Presidencia existirá un Director, creo que con rango de director general.
  9. La secretaría particular del Presidente, a cuyo frente existirá un Titular de la misma, nombrado a dedo, faltaría más.

10 a 14. - Para la asistencia al Presidente se podrán designar asesores, en número no superior a cinco, también personal eventual de libre designación.

 

El personal funcionario o laboral que pase a prestar servicios en estos organismos, es decir, la secretaría general y el gabinete de la Presidencia, su provisión se efectuará por el sistema de libre designación.

Las personas designadas por el Presidente “para el desempeño de puestos de confianza en el Gabinete de la Presidencia o directamente dependientes de aquél”, tendrán la consideración de personal eventual.

Y para que quede claro a quién deben fidelidad perruna o “eventual”: “Quienes sean designados para el desempeño de puestos de trabajo con carácter de personal eventual podrán ser removidos libremente por el Presidente y, en todo caso, cesarán cuando cese el Presidente que los hubiese designado, manteniéndose en funciones en tanto lo haga el Presidente”.

Como dicen en mi pueblo: vivir para ver.

Señores lectores (si es que tengo alguno): vayan vaciándose los bolsillos.