Mi hijo estudió en un centro público, y fue “victima” de la llamada “Educación para la ciudadanía y los derechos humanos” y el material complementario correspondiente, y estoy sorprendido. Sorprendido e indignado de ver como se les manipula.

Menos mal que mi hijo está debidamente educado por su padre, y se ríe del profesor y de la asignatura, aunque no me cabe duda,  que algún daño le habrá hecho… No quise impugnar judicialmente la misma, ante el dispar resultado de los pleitos correspondientes, y para evitar que fuese represaliado por algunos “demócratas socialistas” que ejercen la docencia. Casi todos sus profesores, para ser exactos, según me cuenta.

El material “complementario” es mucho peor que el libro, editado por Oxford Educación. Se ve que miran las formas, para evitar impugnaciones o denuncias judiciales, y se aprovechan los apuntes, las fotocopias y la letra menuda para ir manipulando las mentes de los adolescentes.

En estos años pasados, y a propósito de los injustos ataques al gran historiador don Luis Suárez Fernández, al explicarle a Ramiro que efectivamente el régimen franquista era autoritario, pero no totalitario, me rebatía la argumentación, diciendo que era una dictadura, y que estábamos todos sometidos al dictador.

Al explicarle que yo escribía y me manifestaba públicamente con más libertad que ahora – que no se publican mis opiniones discrepantes, excepto en unos pocos diarios digitales -, me contestó diciendo: “porque tú eras franquista”, ante lo cual no me quedo más remedio que explicarle que fui procesado por el Tribunal de Orden Público, nada menos, por un artículo sobre el nacionalismo aragonés, finalista del premio SENDER, y secuestrado el diario, lo que ocasionó la suspensión del concurso, y me quedé sin el premio que según don Eduardo Fuembuena, director de Aragón Exprés, me iban a conceder.

Mi hijo, que se quedó muy sorprendido, me dijo que como era franquista, por eso no me pasó nada. Tuve que aclararle que no me pasó nada porque era inocente, y el sumario fue sobreseído, ya que entonces sí vivíamos en un estado de derecho, mientras que ahora vivimos en un estado...de desecho.

Pero claro, no me extraña su punto de vista. En una hoja fotocopiada titulada “Pesetas del franquismo”, bajo tan inocente título, se esconden mensajes como los siguientes:

  • “En la dictadura franquista, se pusieron en las pesetas la cara del caudillo, y con una inscripción que decía: “Francisco Franco, caudillo de España por la gracia de Dios”, de esa frase se puede apreciar que la Iglesia era un pilar del franquismo y apoyaba al dictador.
  • En otras se acuñaba el escudo de España con un aguilucho, símbolo del régimen, y también un pergamino en el que se leían tres palabras sobre España: Una (solo hay una España, sin comunidades autónomas), grande (una gran nación, antaño un gran imperio) y libre (libre del comunismo y del islam)”.

Como se ve, la “interpretación” es libre, y escorada a babor.

En los apuntes manuales de las explicaciones sobre el régimen franquista - espero que pronto se les instruya también sobre el régimen socialista -, se destaca la existencia de gobiernos tecnócratas – como si eso fuera malo, frente a los gobiernos actuales de incompetentes-, y la presencia del Opus Dei, ignorando que si por algo se caracteriza la Obra es por respetar la libertad individual de sus miembros.

Se visionan en clase las películas “Los santos inocentes” y “La colmena”, preguntándoles “¿qué aspectos del franquismo, estudiados en clase, se pueden apreciar en la película?”, manipulando sus mentes juveniles, dándoles a entender que el franquismo era eso, y solamente eso.

Por supuesto, no se les habla de la instauración de la seguridad social por Girón de Velasco, de la construcción de miles y miles de viviendas sindicales, de la creación de las universidades laborales, de la política de becas “para que ningún talento se malogre”, de que la Monarquía actual fue puesta –por no decir impuesta- por Franco, etc. En resumen, se les ofrece una visión parcial, subjetiva, manipulativa, en definitiva, del régimen anterior al actual, el socialista.

¿Se les explicará algún día en “educación para la ciudadanía” los asesinatos de los GAL, actuaciones delictivas y corrupción generalizada del régimen socialista? Lo dudo mucho.