Son muchas las anécdotas que se han producido por los actos secesionistas desarrollados en Cataluña y, aunque algunas parecen insignificantes, pueden ayudar a comprender a los independentistas catalanes. El pasado 21 de diciembre, un agente de la Brigada Móvil de los Mossos d'Esquadra fuera grabado en vídeo mientras increpaba a un agente rural que participaba en una manifestación a favor de la independencia, contestando que “la república no existe, idiota”.

 

La Consejería de Interior anunció el inicio de un procedimiento sancionador y ya ha propuesto sancionarle por cometer una falta leve. El mosso no está de acuerdo entre varios motivos, destacando que decir que la República catalana no existe es “un dato absolutamente objetivo, reconocido por los propios políticos procesados en el Tribunal Supremo”.

 

Ciertamente, la República catalana no existe. La Ley Orgánica 6/2006, de 19 de julio, de reforma del Estatuto de Autonomía de Cataluña, establece en su Preámbulo que “El autogobierno de Cataluña se fundamenta en la Constitución, así como en los derechos históricos del pueblo catalán que, en el marco de aquélla, dan origen en este Estatuto al reconocimiento de una posición singular de la Generalitat”, siendo necesario destacar que, según el artículo 1 de la misma norma, “Cataluña, como nacionalidad, ejerce su autogobierno constituida en Comunidad Autónoma de acuerdo con la Constitución y con el presente Estatuto, que es su norma institucional básica”, de modo que, jurídicamente, Cataluña es una Comunidad Autónoma en la que la Constitución, que marca la Monarquía parlamentaria como forma política del Estado español, tiene plena vigencia, aunque no se haya hecho cumplir como es debido en muchos casos. Además, aunque se pueda hablar de la declaración de independencia realizada por Carles Puigdemont, la misma fue suspendida para iniciar un proceso de diálogo con el Gobierno y, en cualquier caso, careció de trascendencia jurídica según varios acusados, que están dejando en ridículo la ejecución del plan secesionista.

 

Todas las actuaciones realizadas por el procedimiento administrativo sancionador iniciado contra el indicado mosso es una muestra de cómo rechazan los independentistas catalanes las circunstancias de la realidad que no se ajustan a sus deseos o pretensiones y como actúan contra aquellas personas que no se someten a sus dictados. No hay otro modo de explicar que se quiera sancionar a un agente de la autoridad por decir algo tan verdadero como la gravedad.