VOX, la emergente fuerza de la derecha española, ha cedido ante la presión mediática y ha aceptado la renuncia voluntaria del historiador Fernando Paz como candidato al Congreso de los Diputados por Albacete. El partido conservador liderado por Santiago Abascal ha tomado esta decisión drástica porque a Paz se le acusaba, entre otras cosas, de negar el Holocausto.

 

Debo señalar que no he leído todos los libros, artículos y tuits del historiador puesto en la picota, pero según lo expuesto por la prensa, las críticas se deben a que Fernando Paz afirmara que no todas las víctimas del Holocausto nazi habían muerto en cámaras de gas, sino que muchos judíos habían sido fusilados por los alemanes y que “el hacinamiento y las enfermedades jugaron un papel enorme en la mortalidad que allí se produjo”. Es posible que Paz esté equivocado en cuanto a los métodos del exterminio de la comunidad judía, pero en ninguna de las afirmaciones que se le imputan ha negado o cuestionado el hecho histórico del Shoá.

 

En 1944, tras la invasión alemana de Hungría, a mi tío abuelo se lo llevaron a Auschwitz. En la familia, al recordarle, solemos decir que feneció en las cámaras de gas, pero la verdad es que no sabemos qué le pasó. Puede que lo hayan fusilado, o que muriera de hambre o de alguna enfermedad, como sugiere Fernando Paz. Lo cierto es que nunca regresó.

 

Apenas tres semanas antes del escándalo relacionado con el excandidato de VOX, otro político español también tocó el tema de la tragedia del pueblo judío. En una entrevista, Pablo Iglesias, líder de Podemos, comparó a Albert Rivera, presidente de Ciudadanos, con uno de los principales responsables del Holocausto: Adolf Eichmann.

 

El teniente coronel de las SS llegó a Budapest a finales del marzo de 1944 y en seguida puso manos a la obra organizando la detención y deportación de cientos de miles de judíos húngaros, entre ellos mi tío abuelo. Adolf Eichmann fue el principal responsable de su muerte, y en 1962, tras ser capturado en Argentina en 1960 por un comando israelí, el oficial nazi pagó por sus crímenes con su vida.

 

Cuando el secretario general del partido de extrema izquierda español equipara a ese genocida con Albert Rivera, -un político democrático, que desde luego puede y debe ser objeto de críticas en función de sus actividades públicas- relativiza y banaliza el Holocausto, el asesinato sistemático de 6 millones de personas, de una forma que Fernando Paz nunca lo hizo.

 

Sin embargo, Pablo Iglesias sigue liderando la lista electoral de Podemos, mientras que el historiador controvertido ya no figura entre los candidatos de VOX. Ante los hechos cabe preguntar: ¿Cuál de los dos partidos tolera el antisemitismo en sus filas, el que los medios le tachan de "facha" o el que parlotea de la "alerta antifascista"? Mi tío abuelo no dudaría en su respuesta.