Las elecciones han dejado a VOX como árbitro de la política en Andalucía. Pudo haber optado por provocar nuevas elecciones o por echar del poder a la mafia del PSOE. Es difícil decir a estas alturas qué habría sido mejor. Pero una vez ha optado por lo segundo tendría que haber elaborado un discurso muy distinto de esa impresión que deja de querer “ser admitido en sociedad”, en la sociedad farsante y dañina de esos partidos. Decir que “no tienen ningún problema con C´s” asombra; decir que renuncian a eliminar las leyes de género porque el PP lo ha querido, lo mismo; hablar de transformar la ley de memoria histórica en una ley de la concordia, es decir, en otro fraude, igualmente; presentarse como constitucionalistas al igual que su socio del momento y el otro con quien aspiran a “negociar”(que no lo son en absoluto), deja también una extraña sensación; o ese dale que te pego de “la falta de respeto a nuestros 400.000 votantes”.

 

   Creo que el único discurso aceptable como partido de alternativa,  sería parecido a este: “Somos conscientes de que el PP y Ciudadanos no difieren en nada esencial del PSOE, cuya política han seguido año tras año con diferencias de matiz. Esos partidos han llevado a España a una situación de golpe de estado permanente, en que Cataluña y Vascongadas se han vaciado del estado y amenazan disgregar la nación; en que se homenajea públicamente a los terroristas, premiados por sus crímenes por los gobiernos de Zapatero, Rajoy y Sánchez; en la que se han implantado leyes  liberticidas y antidemocráticas como las de memoria histórica y de género; en que la Constitución es pisoteada por costumbre; en que la corrupción se ha convertido en parte habitual del panorama; en que se está disolviendo  ilegalmente la soberanía de España y convertido la invasión de Gibraltar por Inglaterra en un emporio corrupto y corruptor que define nuestra política externa (ETC.). VOX ha surgido precisamente como alternativa para frenar estas derivas que solo pueden llevar a la catástrofe, y constatamos que son cada vez más los ciudadanos que se van haciendo conscientes de una situación que amenaza nuestras libertades, nuestra democracia y la propia subsistencia de España.

 

   “¿Por qué hemos aceptado pactar con el PP unos acuerdos de gobierno que muy probablemente no se van a cumplir? Con el propósito de desplazar al PSOE del poder en una región clave de España. Esto es importante porque ese partido ha sido el principal autor y venero de todos los males antes denunciados, de una políticas que en lo esencial han seguido el PP, C´s y Podemos. Estos partidos tienen ahora la posibilidad de cambiar radicalmente su política o proseguir en las mismas líneas destructivas. VOX, en todo caso, va a mantener una oposición clara y firme a fin de que  la mayoría de los ciudadanos comprenda de que ni España ni la democracia pueden continuar por un camino que nos lleva al abismo. Los acuerdos, no para gobernar sino para echar al PSOE, son un primer paso en esa dirección”.

 

    Algo así. Si VOX crea la impresión de que se ha vuelto más o menos amigo “razonable y dialogante”  del PP y con deseos de hacerlo de C´s, puede estar seguro de que será fagocitado o perderá a sus votantes como una segunda edición del PP. Lo cual no tendría importancia real. Lo importante es que habría arruinado una alternativa y una esperanza para el país entero. Puede que esta mala impresión sea falsa, o, si no lo es,  que se corrija.  Llevo años apoyando a VOX cuando casi todo el mundo se reía de él. Espero que recupere su brío.