El Ministerio de Justicia, a través de la Dirección General de la Memoria Histórica que preside Fernando Martinez, persiste en su empeño de actualizar un mapa de fosas liderando planes de exhumación de víctimas de la guerra civil y el franquismo. Hablan de 2470 fosas localizadas si bien añaden que faltan centenares ya localizadas. A saber de dónde se han sacado este número.

 

Vaya por delante que desde esta Fundación no nos opondremos jamás al derecho de toda persona de querer localizar restos de antepasados y darles digno enterramiento; claro que también alegamos que este intento sectario de parte de la Dirección General citada no ocasiona más que levantar heridas de una guerra civil de hace 80 años y que no traerá ningún bien a la paz y convivencia entre españoles que ya habían superado el trauma de la guerra civil hace mucho tiempo.

 

Antes de nada conviene acudir a los datos que historiadores con rigor científico estudiaron minuciosamente y que nos dicen que la horrible represión habida durante la guerra y con posterioridad asciende a un número muy cercano a los siguientes: 108000 personas, de las cuales perecieron víctimas del Frente Popular 72500 y 35000 del bando nacional. Y, sí, probablemente muchas de estas víctimas se encuentren en fosas comunes. Por supuesto que la Dirección General de la Memoria en su afán sectario no dará por validos estos datos despreciando el trabajo de los historiadores pero comoquiera que seguramente son muy acertados desde el momento en que dicho Ministerio se afane en abrir fosas van a comenzar a llevarse muchas sorpresas. Desde luego su campaña mediática ya está en curso desde hace tiempo a través de sus ramales como lo pude comprobar el otro día cuando en el programa “Espejo Público”, su presentadora Susana Grisso se permitió el  lujo de cerrar la intervención de una interlocutora de diferente opinión a la suya asegurando que España es el país del mundo con más “cunetas” del mundo después de Camboya. Este es un sambenito que les gusta mucho a estos indocumentados que ni siquiera saben dónde está y qué pasó en Camboya o en otros países como Alemania, Polonia, Rumanía ….etc. Y lo digo porque siendo lamentable la cifra de 108000 personas represaliadas en España, por ambos bandos, no deja de ser una cifra ridícula si hablamos que en Polonia hubo al menos 6  millones, en Rusia más de 20 millones, en China indescifrable y en Camboya otro tanto….Es asombrosa la ignorancia sectaria de estos revividores de la guerra civil española. Hace falta ser lerdos.

 

Es ciertamente cansino el entrar en esta polémica a la que nos quiere llevar este Gobierno revanchista pero nos obligan a ello y bien sabe Dios que no quisiéramos de ninguna manera el hacerlo pero ya que se empeñan ya les anticipo que nos van a tener enfrente, de la misma manera que nos verán en los tribunales a partir del momento en que comiencen, o más bien continúen, con las intenciones fijadas en la última Directiva de la citada Dirección General para la Memoria respecto a la simbología en callejeros y demás. No escarmientan y eso que hasta ahora pierden en casi todas partes en las que nos hemos visto.

 

Mas dicho esto les vamos a hablar o más bien contar algunos sucedidos – entre otros cientos - respecto a “cunetas” y de lo “buenos” que fueron sus antecesores ideológicos. A lo mejor contándoselo incluyen estas fosas en sus mapas y ojalá les diera por pensar que es mejor dejar en paz a los muertos y miráramos todos hacia el futuro en lugar de enzarzarnos en lamentables hechos de hace 80 años.

 

Podría empezar hablando de Paracuellos del Jarama pero como es tan obvio lo que allí sucedió no insistiré en esta masacre y me ceñiré a relatos que seguramente ¿desconocen? y que no le vendría saber a la Sra. Grisso y demás colegas burgueses de pitiminí. 

 

Así, en la confusión del momento, y allí donde fracasó el Alzamiento, se produjeron en muchos sitios auténticas carnicerías y escarnio de muchos inocentes pillados en  medio de la vorágine revolucionaria. Sea, como ejemplo, lo acaecido en numerosos buques de la Armada. Podría citar muchos. Quizás a la Dirección General de la Memoria Histórica le interese ahondar en la búsqueda de la fosa marina de Cartagena donde yacen 356 oficiales de la Armada quienes sin juicio ni garantía legal alguna fueron detenidos, atados por la espalda de dos en dos y arrojados al mar vivos. Algunos tuvieron suerte y les pegaron un tiro en la nuca antes. O en el Fuerte de la Mola en Mahón donde cientos de oficiales fueron, también sin juicio ni garantía legal, ametrallados mientras salían a pasear por el patio del mismo. O en el cuartel de la Montaña donde con una saña digna de animales las milicias se dedicaron a masacrar a quienes incluso se habían rendido.

 

¿Quieren en la Dirección General de la Memoria Histórica que les hablemos del terror rojo en Madrid, Barcelona o Valencia? ¿Quieren que les hablemos de las checas, de la escuadrilla del amanecer? ¿Dónde están enterrados tantos inocentes asesinados por cuadrillas de asesinos al servicio del Frente Popular?

 

Por desgracia se han empeñado – como decía antes – en restaurar y levantar heridas cerradas ya, pero, en fin, ya les dije que por este camino nos van a encontrar.

 

Esperemos pronto la caída de este Gobierno socialcomunista que en lugar de dedicarse a la gobernanza de  nuestra nación lo único que hace es enfrentarnos a los españoles trayéndonos recuerdos tristes con un ánimo muy similar al de sus antecesores. El problema es que no saben hacer otra cosa.

 

A sus mentiras y sectarismo nos opondremos con la contundencia de la verdad histórica. Si es preciso al amparo de la Justicia y del Estado de Derecho.

 

No queremos hablar de “cunetas” para nada pero si insisten hablaremos.