¿Por qué dice la propaganda de los partidos de izquierda que Vox es machista?

 

Lo primero que hay que hacer es descubrir la intención con que se plantea esta pregunta. Por mucho que se empeñen esos partidos y sus voceros, no se trata de una opinión generalizada, como pretenden hacernos creer. Se trata de una opinión que ellos desean generalizar, que es algo muy diferente.

 

¿Cuál es la situación actual?

 

¿Hay violencia doméstica en España?

 

La respuesta es una afirmación rotunda.

 

¿Sufren en mayor medida las mujeres que los hombres este tipo de violencia?

 

La respuesta vuelve a ser un rotundo sí.

 

Y Vox quiere derogar esa ley, ¿no es así?

 

Por tercera vez la respuesta es un sí firme.

 

Entonces parece inevitable afirmar que Vox es un partido machista, ¿verdad?

 

Y aquí se trunca la racha de afirmaciones porque la respuesta a esta última pregunta es un rotundo no.

 

Veamos por qué.

 

¿Está dando resultado la ley actual en cuanto a defender a la mujer de la violencia?

 

La respuesta es no, puesto que, desgraciadamente, la cifra de víctimas no deja de aumentar.

 

¿Qué demuestra esto?

 

Sencillamente que la ley es ineficaz.

 

Cuando una ley es ineficaz, lo mejor que se puede hacer es ¿mantenerla o cambiarla?

Si no se modifica la ley, seguirá sucediendo lo mismo, es decir, las víctimas femeninas seguirán aumentando.

 

A propósito no estoy haciendo ninguna referencia a las víctimas masculinas, aunque también las hay.

 

La conclusión es evidente, quien no quiere cambiar la ley debe asumir la responsabilidad del aumento de la violencia contra las mujeres, el Psoe y el resto de los partidos que se niegan a sustituir esta ley. Quien quiere cambiar la ley por otra que sea realmente eficaz es quien se preocupa porque no siga habiendo víctimas femeninas, Vox.

 

Pero es que hay más.

 

¿Por qué está siendo ineficaz la ley actual?

 

Porque es una ley que fomenta la lucha entre sexos, está planteada como reivindicación femenina frente a pretendidos agravios ancestrales, y en teoría ofrece a la mujer la oportunidad de resarcirse. La existente ley excita la competitividad de la mujer contra el hombre desde la creencia de que así va a avanzar más en la sociedad.

 

Tenemos asumido erróneamente desde hace mucho tiempo que prosperan los más competitivos. Lo malo es que la ciencia actual demuestra que eso no es verdad. A lo largo de la historia han prosperado quienes han sabido competir, pero que, en mayor medida aún, han sido capaces de cooperar.

 

Recomiendo a quienes no estén de acuerdo con esta idea que, antes de criticarla, estudien las consecuencias de los descubrimientos de la neurociencia actual acerca de cómo trabajan las neuronas espejo existentes en nuestro cerebro. Estas neuronas espejo nos llevan a solidarizarnos con los demás y a cooperar con ellos para superar juntos las dificultades que plantea la aventura de vivir.

 

Y este es el germen de la ley que, lógicamente, aún sin desarrollar, propone Vox.

 

Vox quiere hacer una ley en la que los hombres y las mujeres, los mayores y los jóvenes, todos los miembros de una familia, cooperen más que compitan.

 

Vox quiere desarrollar una ley que esté inspirada por el deseo de ayudar al otro.

 

¿Quién es el otro?

 

Sencillamente ese familiar que tengo delante y veo que me necesita, sea mujer, hombre, niño o anciano.

 

Porque una ley así será la base para que existan familias felices que den lugar a una sociedad feliz, y a una España integrada y feliz.

 

¿Se puede llamar a esto ser machista?