Quim Torra ha hecho un llamamiento para que los defensores de la independencia de Cataluña adopten la vía eslovena para lograr consumar la secesión. Utilizar esa opción implicaría el uso de la violencia para lograr la constitución del Estado catalán que algunos ansían para poder tener menos restricciones a los efectos de satisfacer sus propios intereses.

 

Solo hay que observar los datos relativos a la confrontación que se produjo para lograr la independencia de Eslovenia. Se desarrollaron diez días de guerra en los que hubo más de 50 muertes.

 

Las declaraciones de Quim Torra se pueden encuadrar en una provocación a la rebelión. La provocación se produce, según el artículo 18 del Código Penal, cuando directamente se incita por medio de la imprenta, la radiodifusión o cualquier otro medio de eficacia semejante, que facilite la publicidad, o ante una concurrencia de personas, a la perpetración de un delito. La incitación se realiza en este caso para el delito de rebelión porque, conforme al artículo 472 del Código Penal, Quim Torra quiere que se ejecute un alzamiento violento y público para derogar, suspender o modificar total o parcialmente la Constitución y para declarar la independencia de una parte del territorio nacional.

 

Es cierto que la provocación solo se castigará cuando expresamente lo determine la ley, pero el artículo 477 del Código Penal indica que la provocación para cometer el delito de rebelión será castigada, además de con la inhabilitación prevista en los artículos anteriores, con la pena de prisión inferior en uno o dos grados a la del delito por el que se sancione al condenado. También hay que destacar que, si a la provocación siguiera la perpetración del delito, el provocador será castigado, como inductor, con la misma pena que el autor de la rebelión.

 

Conociendo los hechos, se puede decir que la querella que quiere dirigir Vox contra Quim Torra está totalmente justificada. El problema es que solo el partido político de Santiago Abascal pretende presentarla, mientras las principales formaciones políticas prefieren mirar para otro lado frente a la violencia con la que los independentistas quieren amedrentar al Estado.

 

El Ministerio Fiscal también podría solicitar el inicio de actuaciones de investigación. Sin embargo, es lamentablemente cierto que no parece que ello vaya a suceder.