El pasado fin de semana repusieron en televisión una película del oeste. Hacía mucho tiempo que no veía una completa y, la verdad, me recordó mucho a la actual situación política. La trama iba de lo siguiente: un grupo de “colonos”, gente trabajadora que busca un futuro mejor, se encuentra sitiada por los “indios” que quieren repartirse cuanto de valor hay en la “caravana”. De manera machacona e insistente, durante varios días, los “colonos” escucharon el monótono rumor de lejanos “tambores de guerra”, anunciadores de un próximo “ataque”. Y de repente, sin que los “colonos” supieran muy bien por qué, dejaron de escucharse, y los sustituyó un no menos inquietante y agobiante silencio. Les suena la escena, ¿a que sí?

Nosotros seríamos los “colonos” que van a sufrir el “ataque” (la subida de impuestos). Hemos estado casi un mes escuchando “tambores de guerra” (mensajes electorales sobre las subidas de impuestos), lanzados a los cuatro vientos por distintas “tribus de indios” (entiéndase aquí partidos políticos que quieren subir los impuestos). Los “tambores de guerra” han dejado de sonar. Muchos incautos piensan que ha pasado el peligro y podemos continuar con la misma vida que llevábamos antes de que comenzáramos a escucharlos (cuando comenzó la pasada cita electoral). No se dejen engañar. Los “indios”, son muy astutos. Sólo buscan que nos confiemos para sorprendernos con la guardia baja.

Los “tambores de guerra” han callado porque la “tribu” mayoritaria está esperando hasta ver cuál de las otras le va a ayudar a llevar a cabo el “ataque” (la subida de impuestos). No pueden hacerlo solos. Por eso, han ideado una estratagema. Dicen que quieren “fumar la pipa de la paz”, que es una forma eufemística de decir que quieren pactar cómo llevar a cabo el “ataque”, pero hasta el momento nadie les ha creído. Sólo otra segunda “tribu” que se muestra colaborativa porque sólo quieren que se les dé manga ancha para arrasar al “hombre blanco” (ya saben, el contribuyente medio) y cortar “cabelleras” (dejarnos a todos pelados, sin un euro). En la reserva, hay varias “tribus” que, en un momento dado y, en función de las ventajas que les den, también se podrían sumar al “ataque”.

Porque el “ataque” se va a producir. Seguro. Los “indios” no van a dar media vuelta y nos van a dejar en paz. No sean tan cándidos. Pretenden recaudar para 2020, 5.600 millones de euros extras procedentes de subir el IRPF a las rentas superiores a los 130.000 euros; incrementar el tipo máximo del ahorro hasta el 27%  para las rentas superiores a 140.000 euros; gravar con un 3% los ingresos generados por la publicidad de las páginas web (tasa Google); gravar con un 0,2% (Tasa Tobin) las operaciones de compraventa de acciones de empresas españolas con una capitalización superior a 1.000 millones de euros; se impulsará la fiscalidad ambiental, lo cual quiere decir que se subirá el precio de diésel; una subida del impuesto sobre el patrimonio; medidas contra las SICAV; limitaciones al uso de efectivo, … Sólo un bobo puede pensar que se van a parar ahí. Como muestra, uno de los “indios con penacho” (no es el jefe, pero es de los que mandan – José Luis Ábalos, Ministro de Fomento)) ha dicho ahora que hay que estudiar poner peajes a las autovías que, hasta ahora, son gratuitas.

Hay una esperanza muy remota de que, al final, venga la “caballería” (los partidos políticos que defienden la bajada de impuestos). Aunque, siendo realistas, no hay que confiar en esa posibilidad. Hace poco que se han enfrentado a los “indios”, y éstos les han pegado un gran revolcón. No tenemos más remedio que asumir que la “caballería” ha quedado muy mermada.

 

 

Así que, ¡prepárense a defender la “caravana” (la que formamos todos los “colonos”). Habrá “ataque”. Y víctimas. Aunque venga la “caballería”. Como mal menor, debemos hacernos fuertes de cara a la próxima “ofensiva” (las elecciones locales y autonómicas). Si ganaran, pueden tener por seguro que, además de las subidas de impuestos anteriores, también las habrá en los ámbitos local y autonómico (IBI, Transmisiones y AJD, Sucesiones, Impuesto de Circulación, Tasas de Agua y Basura, …).

Recuerden la escena con la que comencé este artículo. Si los “indios” están callados es porque nos quieren pillar desprevenidos. No les vaya a pasar como al ingenuo que, en la película, dice: “Todo está muy tranquilo”. Ése es siempre el primero que muere atravesado por una flecha cuando comienza el “ataque”.