Ciudadanos ha propuesto que, habiéndose cometido por un sujeto dos delitos leves de hurto, el mismo autor de los delitos sea condenado con la pena de prisión cuando cometa el tercer hurto leve. Según Albert Rivera, “el problema es la reincidencia”, pues “el que roba varias veces o atraca a una persona, como son cuantías menores, no pisa la cárcel”, así que “la reincidencia tiene que estar tratada de otra manera y a mí lo que preocupa es que haya delincuentes, no que haya más policías en la calle”.

 

Lo kafkiano de este asunto es que la propuesta de Ciudadanos se refiere a una regulación del delito de hurto que ya existe en el Código Penal. La Ley Orgánica 1/2015, de 30 de marzo, por la que se modifica la Ley Orgánica 10/1995, de 23 de noviembre, del Código Penal, produjo una revisión de la regulación de los delitos contra la propiedad y el patrimonio con el objetivo esencial de ofrecer respuesta a los problemas que plantean la multirreincidencia y la criminalidad grave. Según el Preámbulo de la norma citada, “Con esta finalidad se suprime la falta de hurto, y se introduce un supuesto agravado aplicable a la delincuencia habitual”, pues “Los supuestos de menor gravedad, que anteriormente se sancionaban como falta, se regulan ahora como delitos leves; pero se excluye la consideración como leves de todos aquellos delitos en los que concurra alguna circunstancia de agravación –en particular, la comisión reiterada de delitos contra la propiedad y el patrimonio–“, de modo que “se solucionan los problemas que planteaba la multirreincidencia: los delincuentes habituales anteriormente eran condenados por meras faltas, pero con esta modificación podrán ser condenados como autores de un tipo agravado castigado con penas de uno a tres años de prisión”.

 

La redacción actual del artículo 235 del Código Penal establece que el hurto será castigado con la pena de prisión de uno a tres años “Cuando al delinquir el culpable hubiera sido condenado ejecutoriamente al menos por tres delitos comprendidos en este Título”. El problema es que la Sentencia del Tribunal Supremo 481/2017, de 28 de junio, determinó, indebidamente, la imposibilidad de aplicar el precepto indicado para los delitos leves, interpretando restrictivamente el ámbito del artículo 235 del Código Penal para los hurtos leves, cuando debería haber presentado una cuestión de inconstitucionalidad ante el Tribunal Constitucional o una propuesta de reducción de la penalidad del precepto mediante una petición al Gobierno conforme al artículo 4.3 del Código Penal.

 

El Tribunal Supremo trastocó, con una interpretación incorrecta, un precepto cuya utilidad para luchar contra la multirreincidencia era clara, aunque todavía es posible que juzgados y tribunales puedan aplicar debidamente el artículo 235 del Código Penal para los carteristas, aunque para ello tendrán que rebelarse ante el Tribunal Supremo.