El Rey como mando supremo de las Fuerzas Armadas debe impedir que Pedro Sánchez consume las cesiones a ERC en la mesa de negociación que pretende destruir la unidad de España. Por Miguel Bernad

 

Los independentistas golpistas han conseguido transmitir juntamente con Pedro Sánchez, el mensaje que la cuestión catalana es una cuestión política y que debe resolverse con el diálogo en una mesa de negociación.

Esta falacia está calando en determinados sectores de la sociedad española, avalada además por Pedro Sánchez.

El principio de seguridad jurídica, se ha vulnerado de manera flagrante, al aceptar Pedro Sánchez, un chantaje (a cambio del apoyo de ERC).

Es tan grave lo que está sucediendo que se precisa una intervención del Rey, en base al Art. 56 de la Constitución:

“El Rey es el Jefe del Estado símbolo de su unidad y permanencia, arbitra y modera el funcionamiento de las Instituciones”.

El Art. 61 de nuestra Carta Magna prescribe:

“El Rey cuando fue proclamando ante las Cortes Generales prestó juramento de guardar y hacer guardar la Constitución”.

Es el momento de su intervención cuando la unidad de España, vuelve a estar en serio peligro, después del golpismo independentista.

No cabe ahora aplicar  el Art. 155 pues el PSOE con Pedro Sánchez a la cabeza, teniendo  su mayoría en el Senado, no lo apoyaría, al haberse convertido en el cooperador necesario con los que pretenden destruir la unidad de España.

No está demás, recordar, el Art. 8 de la Constitución:

”Las Fuerzas Armadas tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional”.

El mensaje del Rey el 24 de diciembre de 2019 es una ocasión única al dirigirse al pueblo español.