El resultado electoral me ha confirmado que los votantes somos meros comparsas, convidados de piedra o, si lo prefieren, tontos útiles del sistema, que lo único que hacemos con nuestros votos es legitimar esta merienda de negros.

Como dicen en mi pueblo, “prometer y prometer, hasta meter, y luego, si te he visto, no me acuerdo”… Obviamente este viejo refrán se refiere a las promesas matrimoniales, de amor y fidelidad eterna, etc., para conseguir lo que ya sabemos.

En política pasa lo mismo… Una vez que hemos depositado nuestros votos en las urnas, comienza el baile entre los partidos políticos, en el que nosotros ya no pintamos nada, pues somos meros convidados de piedra.

En ocasiones vemos como partidos de derechas, como el PAR aragonés, apoyan al PSOE, que es también de derechas, por supuesto, con lo cual realmente el pacto no es tan contra natura como pudiera parecer.

Al fin y al cabo, los socialistos lo único que quieren es vivir del cuento, igual que los dirigentes del PAR.

Otros partidos, como el partido veleta, como no tienen ideología alguna, lo mismo pactan con unos que con otros, y hasta proponen –en el colmo de la desfachatez-, ocupar los cargos periódicamente, como si de una puta se tratase, que la contratas por horas.

Esta mañana oía a un dirigente de VOX decir, con mucho desparpajo, que en función de sus resultados electorales, a ellos les correspondería ocupar la Alcaldía de Madrid, ese macro ministerio, durante ¡ocho meses!

En Huesca, como consecuencia de esos pactos, va a ser alcalde un señor al que solo conocen en su casa a la hora de comer, y que tiene un resultado electoral de ¡solo 3 concejales!, en un ayuntamiento que debe de andar por los veinte curules, más o menos.

Es decir, que tiene menos representatividad que yo en mi casa, que no me hace caso nadie.

Pero eso, ¿a quién coño le importa…?

O un partido filo comunista, que había venido a derribar el capitalismo e instaurar una república de la miseria, como suelen hacer los bolivarianos por dónde pisan, pero al que ha bastado con venderle un chalet, ponerle ocho guardias civiles a vigilar su dacha, y animarle a tener hijos, para que se haya vuelto un burgués más, de los que solo aspiran a pagar su casa, y ganar dinero para mantener su alto tren de vida.

Lidera un partido que va a “cooperar” con el presidente por casualidad, siendo ambos dos indigentes intelectuales y morales.

¿Qué es eso de un gobierno de “cooperación”?

Yo entiendo que se ha ofrecido para hacer de delator, alcahuete, correveidile y mamporrero de Soros-Sánchez, que son quienes realmente van a mandar en España.

 Más el primero que el segundo, que no pasa de ser un simple edecán, con buena planta y poco más.

 En fin, yo por si acaso, voy a confesarme y comulgar, por lo que pueda venir, no sin antes hacer propósito de la enmienda… Y es que la jodienda no tiene enmienda.

España va camino del sumidero de la Historia, y el que no lo vea, es porque no quiere verlo.

Urge regular la segunda vuelta electoral, entre los tres partidos principales, para evitar el bipartidismo, y que el gobierno esté en manos de los pro etarras, separatistas y partidos de risa: riojanos, cántabros, aragonesistas, etc., que se venden por cualquier mejora para su tierra, que les permita “justificar” su traición a España y a los españoles.

Como decía José Antonio, España es una unidad de destino en la universal, y nuestra Patria es un proyecto sugestivo de vida en común.

Nada más, y nada menos.