Hace muchos años que España se desvaneció en la conciencia colectiva de los españoles, si es que los okupas de su ser físico aún merecen ese gentilicio. Hace muchos años que, en el mejor de los casos, su evocación ha quedado circunscrita al ámbito infantil de lo sentimentaloide, de la cancioncilla hortera de algún bardo olvidado que apela a la charanga y a la pandereta de un patrioterismo aldeano para reverdecer, sin inspiración y sin talento, una carrera musical más caduca que los laudes medievales. Hace muchos años de todo. De todo lo que nos hizo grandes. Los más grandes.

 

Hace muchos años que cambiamos grandeza por democracia, y en el trueque olvidamos que la grandeza no admite componendas y que la democracia surgida de ese cambalache se plebeyiza en la naturaleza misma del cambio. Hace tantos años ya, que los habitantes que vegetan en el ser físico de España no saben que la grandeza se explica por sí misma, es axiomática, no es relativizable y que, de no percibirse a través de las arterias de la razón que canalizan la sangre de la emoción, puede llegar a resultar cómica, disparatada, extravagante y ridícula. Sin duda por eso España es la patria universal del Quijote… también de los plebeyos como Sancho Panza, que son los que acuden en estampida democrática a las urnas. Creyendo, además, que harán historia con sus papeletas cuando lo único que son capaces de hacer es política.

 

Cuando Alejandro Magno avanzaba imparable a través de Persia, Darío el Rey de Reyes le ofreció un pacto, un cambalache, una componenda. “Quédate con lo que ya has conquistado y yo seré tu rey-vasallo en los territorios que aún no has conquistado”. Parmenio, el mejor general de Alejandro, le aconsejó que aceptará la oferta. A lo que Alejandro respondió: “Tú si lo aceptarías porque eres Parmenio, pero yo soy Alejandro”. Eso es grandeza. Eso es la grandeza. No lo entiendes ¿verdad, Sancho Panza? Por eso acudirás a las urnas a participar en una componenda de plebeyos que en el mercadillo democrático se van a rifar España sin saber lo que es España. Hace demasiados años que lo olvidaron. Por eso se la rifan.