Don José Luis Ábalos Meco, ministro de fomento en funciones, y esperemos que por poco tiempo, es una clara demostración de que a un tonto le pones un buen traje, preferiblemente cortado a medida,  y procuras que abra la boca lo menos posible…, y hasta puede pasar por listo.

Pero eso sí, sin abrir la boca, más o menos como las putas de lujo, elegantemente vestidas, y que pueden pasar por señoritas…, hasta que empiezan a hablar, y se ve lo chonis y barriobajeras que son.

Dicen que este hombre es maestro. Yo le comparo al maestro Ciruela, que no sabía leer, y puso escuela.

¿Es lógico que todas las obras públicas de España, el sector en dónde más dinero se invierte por parte del gobierno –o por lo menos se debería invertir-, deba estar en manos de un maestro de primaria, con todo mi respeto hacia ellos, por supuesto?

Pero claro, este hombre es un fiel escudero, mamporrero, palafrenero y lo que haga falta del macho ibérico, Pedro “el guapo”, y ya sabemos que los tontos prefieren rodearse de tontos, para que no se vea tanto su escasa formación e información…

Ábalos es de la escuela cursi de Zapatero, hablando con voz engolada, diciendo parida tras parida, pero eso sí, con una gran seriedad, como si fuera un premio Nobel que estuviera dando una conferencia.

Y es lo que pasa con la estupidez, que es contagiosa, y de la misma forma que doña Isabel Celaá dice parida tras parida, sin ni siquiera inmutarse, pues éste hace lo mismo.

Y claro, uno se pregunta: ¿de verdad se creen lo que dicen, o es que realmente son tontos perdidos…?

Desconozco si este señor ha llegado a trabajar alguna vez como maestro, pues sus varias biografías colgadas por internet que he ojeado solo hablan de cargos políticos: concejal del ayuntamiento de Valencia, diputado provincial, diputado nacional por Valencia, secretario de organización de la PSOE, y ministro de fomento, en funciones, y espero que por poco tiempo.

Hasta ahora no ha sido visto en gasolineras recogiendo maletines de dinero como Pepiño Blanco, pero todo se andará… O no.

Era comunista en su juventud, posiblemente su verdadera ideología, peo como él lo que quería era ser concejal, por lo menos, se pasó al PSOE, como tantos y tantos otros, ante la caída en la miseria electoral del PCE… ¡Y bien que lo consiguió, pues fue concejal de Valencia de 1999 al 2009, sin solución de continuidad!

En definitiva, otro político profesional, huido de la enseñanza, lo que seguramente sus posibles alumnos agradecerán, y que se cree el rey del mambo, porque lleva trajes bien cortados, luce una buena barba, y habla con voz impostada, como si fuera a decir algo importante, o, simplemente, algo…

En definitiva, cada país tiene los políticos que se merece.