He descubierto que tengo un claro objetivo en mi vida. Voy a trabajar para la sociedad. Sé que me va a repercutir en una gran satisfacción personal.
Voy a fundar una ONG, una entidad sin ánimo de lucro, salvo el mío, claro.
Acabo de leer una noticia, cuánto menos espeluznante: "España gasta 14.000 millones anuales en subvenciones sin rendir cuentas".
Según la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) estos 14.000 millones están sujetos a controles de legalidad, entiendo que comprobarán que no se sea extremista islámico o extrema derecha, ¡ojo!, no digo extrema izquierda que esos sí que pillan, pero no se rinden cuentas ni hay procedimientos sancionadores por mal uso. Sólo justificar que se ha gastado.
La AIReF mantiene que "este estudio no es un ejercicio para ahorrar, sino un análisis para mejorar la forma en que se instrumentan las subvenciones donde se ha detectado una escasa vinculación con las políticas públicas y nulo carácter estratégico." Traducido, se le han concedido a organizaciones a dedo según sopla el viento, siempre que no fueran islamistas o fachas. Si simpatizas con la "antiderecha" da igual lo que reivindiques, fijo que algo te llevas.
"No existe un descontrol pero sí falta de estrategia, transparencia y trazabilidad, donde no se puede asegurar que haya duplicidades, es imposible hacer el recorrido desde que sale de la Administración Pública hasta que llega al beneficiario". ¡Dios mío, menos mal que no existe descontrol! ¿Que sería de nosotros si estuvieran descontroladas?. Y si eres más o menos listo te la puedes llevar por duplicado, ya que nadie comprueba las duplicidades.
Entrando en el siguiente punto, de estos 14.000 millones de euros, 10.000 millones están gestionados por las CC.AA., me viene a la memoria los más de 1.000 millones desaparecidos en Andalucia entre EREs, Cursos de Formación para Desempleados, subvenciones a Sindicatos; todos ellos sin descontrol, salvo en el puticlub de turno, ahí si se les fue un poquito de las manos, pero con una clara falta de estrategia, transparencia y trazabilidad, por no decir desvergüenza, impunidad y saqueo de las arcas públicas. Y para colmo de desfachatez, la actual juez encargada del caso está dilatando los procedimientos para que prescriban y no se puedan procesar. ¿La prevaricación se nombra en este informe?.
Si las subvenciones se tienen que conceder a organismos con una utilidad social, necesito que alguien me explique cuál es la utilidad de que todos los hombres lleven tacones, o que los niños carezcan de identidad sexual, para que ellos solos se definan sin corchetes sociales; o la exposición ¿de arte? subvencionada por el Ayuntamiento de Córdoba donde se exponía un cuadro de la Virgen masturbándose. Si eres homosexual y montas una de estas, ¡premio!, vamos a defender que los homosexuales puedan tener relaciones sexuales en la calle, que están muy cohibidos los pobres. Y si luchan contra el fascismo (léase, todo el que no piense como ellos) cheque en blanco.
Recuerdo en campaña a un solo partido que denunció estas prácticas. VOX, claro está que, como se acabaría la sopaboba, lo tachamos de extrema derecha y ya están excluidos. Que cantidad de votos se perderían si se regulara como exponía en su programa. Ya está cuantificado, 14.000 millones de euros en votos.
Lo dicho, voy a fundar una ONG. Una donde podamos ayudar a las familias con algún miembro con Síndrome de Down, hace poco comenté lo que sufren estas familias para conseguir ayudas de la Administración Pública, que a todas luces es insuficiente, por no decir inexistente. Pero no, eso no vende, no es de interés social, ya que ni es feminista, ni LGTBI, ni antifascista.
Pensemos un bien social... sin estrés... ¡ya! Que todos los hombres se depilen enteros de forma obligatoria, para que padezcan el sufrimiento de explotación que hemos sufrido las mujeres durante años. Creación de puestos de trabajo directos e indirectos, de esta forma nos evitamos la horrible visión de los pelos en ellos. Y a poner la mano, que una vez concedida, el colmillo ya no suelta y a vivir...