La Sentencia del Tribunal Supremo 600/2019, de 4 de diciembre, que fue dada a conocer el pasado día 13 de diciembre, ha absuelto a una condenada a un año y medio de prisión por no repartir el premio extraordinario a la fracción de un número de lotería también premiado y que compartía con cinco personas porque, según la resolución, no se cometió el delito de apropiación indebida porque la obligación establecida en el grupo era la de compartir el número, pero no había un pacto de asignación de cuotas sobre el premio a la fracción. Sin embargo, el Tribunal Supremo considera que los perjudicados pueden acudir al orden jurisdiccional civil interponiendo una demanda de reclamación de cantidad.

 

En cuanto al carácter erróneo de la sentencia comentada, debe destacarse que la resolución se refiere expresamente a la inexistencia de ilícito penal, que se debe a la falta de una conducta típica al no haberse atribuido expresamente la titularidad del premio sobre la fracción a cada uno de los miembros del grupo, sin perjuicio de la acción civil que corresponde a los perjudicados. El problema es que debería entenderse, como se afirma en los votos particulares, que la falta de acuerdo sobre el premio a la fracción no implica, conforme a las reglas de la buena fe, que la acusada desconociera que las mismas participaciones sobre los premios principales debieran ser extendidas al premio sobre la fracción, algo lógico observando el artículo 393 del Código Civil, que establece que “El concurso de los partícipes, tanto en los beneficios como en las cargas, será proporcional a sus respectivas cuotas”, presumiéndose “iguales, mientras no se pruebe lo contrario, las porciones correspondientes a los partícipes en la comunidad”.

En cuanto al carácter equivoco de la sentencia comentada, hay que tener presente que la resolución ha sido malinterpretada por los medios de comunicación, que han afirmado con rotundidad que el reparto de los premios que se puedan conseguir por los billetes o cupones de lotería compartida deberá estar pactado previamente por los participantes. Sin embargo, la sentencia no se pronuncia en ese sentido, ya que reconoce que los perjudicados podrá ejercitar una acción de reclamación de cantidad ante el orden jurisdiccional civil, comentándose únicamente que la falta de acuerdo sobre la distribución del premio sobre la fracción implica la inexistencia de delito por falta de tipicidad, como ya se ha señalado, al no existir conocimiento y voluntad de cometer el delito de apropiación indebida por el que se acusó y condenó a la mujer cuya absolución ha sido declarada por el Tribunal Supremo.