Hace ya tiempo, mucho tiempo, que tenía en mi despacho varios libros con los que me obsequió el muy ilustre y reverendo don Francisco Castillón Cortada, canónigo archivero emérito del Obispado de Lérida, ex párroco de Monesma de Benabarre, el pueblo natal de mi madre, doña María Morancho Sesé, y un gran historiador aragonés, posiblemente de los más importantes…

Somos centenares los historiadores locales, en mi caso un simple aficionado, que nos hemos beneficiado de sus sabios consejos, envío de documentación, etc., por lo que es un deber de educación, de buena educación, manifestar públicamente nuestra gratitud por su gran obra y, especialmente, por su ayuda para la redacción del libro “Laguarres, Apuntes Históricos”, con el que debuté en la historiografía local.

Don Francisco fue párroco de Zaidín, entre otros lugares, donde publicó varios libros sobre la comarca del Bajo Cinca, de gran interés, algunos publicados por los Ayuntamientos locales, y otros seguramente a sus propias expresas, pues era generoso hasta en esto.

A pesar de su muy avanzada edad, cerca de los 90 años, y a lasas penosas carreteras que llevan a Cajigar, Huesca, se desplazó expresamente para estar presente en la Misa de acción de gracias y despedida de su gran amigo, hermano y sucesor en la Parroquia, y tras preguntar por mí a los tíos Manuel y Elisa, propietarios de Casa Sarroca de Monesma, pues no nos conocíamos personalmente, nos fundimos en un cálido y afectuoso abrazo, y tras charlar un rato, me regaló las siguientes publicaciones, como muestra de su generosidad y bonhomía:

  • Santa María de Valdeflores y San Miguel, Las dos parroquias de Benabarre. Publicado por el Instituto de Estudios Altoaragoneses, Huesca, 1998.
  • “La fraternidad medieval de Roda de Isábena (Huesca)”, revista ARGENSOLA, nº. 105, Huesca, 1991.
  • Proyecto de reconstrucción, no realizado, del Monasterio de Sijena (1804)”, separata revista Argensola, núm. 111, sin fecha.
  • “Toma de posesión de Estiche y Santalecina por el Comendador de Chalamera-Belver”. Ed. Cehimo, Centro de Estudios de Monzón y Cinca Medio, Cuaderno núm. 22. Monzón, 1995.
  • “Rentas de los clérigos de Azanuy”, Cehimo, cuaderno núm. 27, Monzón, 2000.
  • “Carnicería de Monzón (siglo XVIII)”, Cehimo, cuaderno núm. 28, Monzón, 2001.
  • “Exclaustración y quema de archivos parroquiales de la zona oriental oscense”, Cehimo, cuaderno núm. 32, Monzón, 2005.
  • “El polvorín del castillo de Monzón”, Cehimo, cuaderno núm. 35, Monzón, 2009.
  • “Los molinos medievales de la catedral altoaragonesa de Roda de Isábena”, separata revista Aragonia Sacra, II, 1987.
  • “La mensa capitular de la catedral altoaragonesa de Roda de Isábena”, revista Aragonia Sacra, IV, 1989.
  • “La colegiata de Santa María la Mayor, de Tamarite de Litera”, VI, 1991.
  • “Constituciones de Santa María de Pertusa (Huesca)”, Aragonia Sacra, XXII.
  • “Parroquia de San Pedro Apóstol, de Adahuesca”, Aragonia Sacra, XXIII.
  • “Fonclara: un monasterio cisterciense fundado por Jaime I en el valle del cinco (Huesca)”, Santa María del Paular, Vol., 14, Núm. 3, 1976.
  • “Los templarios de Monzón (Huesca), Siglos XII-XIII”. Separata Cuadernos de Historia Jerónimo Zurita, 39-40, Institución Fernando el Católico, CSIC, de la Excma. Diputación Provincial de Zaragoza, 1981.
  • “El Canonge Finestres, primer Historiador de Lleida”, separata Arrels Cristianes, Vol. III, Ed. por Pagès editors y el Bisbat de Lleida, sin fecha.
  • “Documentos de Capella (Huesca) en el manuscrito núm. 729 de la Biblioteca de Cataluña (Barcelona), separata revista Argensola, Huesca, 1980.
  • “El Arcediano de Ribagorza, Dignidad de la Catedral de Lérida”, Instituto de Estudios Ilerdenses, 1983.
  • “El limosnero de la Catedral de Roda de Isábena (Huesca”, separata Cuadernos de Aragón, Institución Fernando el Católico, Zaragoza, 1990.
  • “La población altoaragonesa de Besians y su dependencia de la Catedral de Roda de Isábena”, Homenaje a Don Antonio Durán Gudiol, Instituto de Estudios Altoaragoneses, 1995.

Conservo en mi biblioteca de Laguarres, otros títulos de don Francisco, entre los que destaca “Fraga, la Sultana del Cinca”, y algunos más, todos los cuales evidencian su gran dedicación a la Historia de Aragón, y especialmente de esa Iglesia particular que era la dependiente del Obispado de Lérida, y actualmente transferida a Aragón, y más en concreto, al Obispado de Barbastro-Monzón.

Los grandes, grandísimos, méritos de don Francisco no han sido debidamente reconocidos en Aragón, como por otra parte es “tradicional” en nuestra región, y en general en todas partes, pues ya se sabe que nadie es profeta en su tierra…

De cualquier forma, este escaso reconocimiento a la gran labor como sacerdote y como historiador, con especial dedicación a la Iglesia, dada su gran formación e información al respecto, yo la atribuyo a dos cuestiones:

  • Su escasa relación con el mundo universitario, y ya se sabe que las universidades públicas, ateas y comunistas, en su mayor parte, se consideran el ombligo del mundo, y que con ellas empezó “la ciencia”…, sin darse cuenta, en su ignorancia, que son unas simples herederas del saber medieval, guardado y cultivado en los monasterios, universidades de la Iglesia y centros religiosos.
  • Y, en segundo lugar, a su condición de sacerdote, pues hoy en día solo se envilece a la Iglesia y a sus sacerdotes, y la sociedad no laica, sino anticlerical, no quiere reconocer nada bueno que proceda de la Iglesia, que con todos sus defectos, como cualquier obra humana, está haciendo una gran labor en beneficio de la sociedad.

           

 Dicho lo cual, mi agradecimiento y recuerdo a don Francisco Castillón Cortada.

 Nunca le olvidaremos.

 Que Dios sea generoso con él, como él lo fue con todos nosotros.