Las obras actuales en la ciudad cántabra de Santander, comienzan a olerme a una especie de megalomanía. Casualidad, (como siempre), que muchas de ellas se hacen un año antes de la elecciones, para rascarnos votos al pueblo, nada más. El Partido Popular en la ciudad no tiene, por ahora, apenas una oposición seria, no hay críticas constructivas y por eso da la sensación como de ser ''su'' ciudad y no de los ciudadanos. 
 
Parece como si se hubiera convertido en una especie de ''feudo'' para ese partido. Y eso es, desde mi punto de vista, peligroso. Da la sensación de que les da igual ya gastar lo que haya que gastar, con el dinero de los contribuyentes, claro, porque si sería con el suyo ''otro gallo cantaría'', eso seguro.
 
Empecemos con el disparatado ''Metro-TUS''. Ha costado entorno a unos siete millones de euros (que se dice pronto) y la han liado parda con el, pues la mayoría de los vecinos de la ciudad están muy descontentos. No me extraña. Me entero de que han hecho las obras sin tan siquiera preguntar previamente a ninguna asociación de vecinos de Santander si les parecía bien o no el proyecto. Increíble. También, vaya estudio que se hizo. Por cierto, lo hizo la universidad de Cantabria. Tela marinera las ''mentes grises'' de allí entonces, pues se lucieron vamos.
 
Ahora viene lo de las luces LED. Supuestamente, estamos ahorrando ochocientos mil euros con ese tipo de luces colocadas en el nuevo alumbrado público. Pero no me extraña, pues la ciudad está en penumbra. Así yo también ahorro luz. 
 
Los carriles bici. Para empezar, en esta ciudad no hay tradición de bicicleta (ni la habrá), por eso, pasan al día por ellos muy pocas bicicletas. Esta idea, según he podido oír, la hemos copiado del norte de Europa. Si, pero por aquellos lugares tendrán cultura de bici. Además, los carriles han reducido aceras ya de por sí ''raquíticas'', para poder andar por ellas.
 
Siempre estamos igual, todo lo que viene (impuesto o no) de fuera parece ser extraordinario y no lo creado aquí. Ya me tienen harto los llamados europeistas.
 
Que decir de las escaleras mecánicas urbanas, o como las llamo yo, las escaleras del ''super'', están paradas la mitad del día la mayoría de ellas. Y, ¿para que sirven?, ¿para no andar la gente realmente?. Además, te subes a ellas y avanzan a un metro por hora. Vas más rápido subiendo por la acera normal o montándote encima de un caracol.
 
Todas estas obras, se dice, que fueron pensadas y proyectadas por el anterior Alcalde.
 
Pero eso si, aquí no dimite nadie, se pegan a los sillones con pegamento, por sea caso. Siguen, a rajatabla, el procedimiento nacional de no dimitir ''ni el tato''.
 
Por cierto, al edificio del banco de España de la ciudad se le quiere convertir en una sede asociada al Museo Reina Sofía. Ya hace tiempo que no sirve como sucursal, ¿entonces?, ¿quien regula la economía de Cantabria?, ¿la banca privada?. Que Dios nos ayude si es así. 
 
De todas formas, si se quiere traer obras de un Museo a Santander, ¿que mejor que exponer obras del, por ejemplo, maravilloso Museo del Prado, que, para mi, tiene obras mil veces mejores que las que hay en el Reina Sofía?. 
 
Para traer obras como las del Reina Sofía, ya tenemos el Centro Botín.
 
Resumiendo, cada día que pasa estoy más convencido de que una de las cosas muy necesarias para esta ciudad (y para la región, por supuesto), es una renovación total política. 
 
Se necesitan aires nuevos, pero ya.