VOX ha conseguido sus éxitos sobre todo por defender la unidad de España contra los separatismos. Es una baza clave, pero no es suficiente como alternativa general. Hay una serie de puntos que están por desarrollar y clarificar, y el del franquismo es, desde luego, uno de ellos. El antifranquismo va unido a la hispanofobia, los separatismos y la disolución de España en la UE. Es la ruina de la democracia y de España. Pero su propaganda ha sido tan intensa, y tan demoledora, especialmente por el PP, legitimador del imperio del embuste,  que muchos sienten pánico a defender la verdad sobre Franco.  ¿Perdería votos VOX si se aplicara a exponer la verdad histórica? No lo creo. Simplemente llevaría la exasperación de los otros a niveles estratosféricos.

 

Por otra parte, aquí  no es tan esencial lo que se defienda como el modo de hacerlo. Hay que tener respuestas sencillas y claras preparadas ante cualquier mentira o insidia, no dar la impresión de que se retrocede ante las acusaciones, que de todas formas van a hacer sin tregua.  Importa crear una asociación más o menos informal, pero lo más amplia posible, bajo el lema “La verdad sobre Franco”, y  VOX podría apoyarla de manera indirecta, para explicar la cuestión a millones de personas, engañadas por los corruptos e hispanófobos, hasta que obliguen a los partidos a dejar su tabarra antifranquista.  Porque de lo que se trata es de cambiar la opinión pública, el ambiente social.

 

Ahora el PP, que ve cómo se le escapan los votos a chorro, se plantea lógicamente recuperarlos haciéndose el patriota para arrebatar a VOX esa bandera y fagocitarlo o marginarlo.   ¿Puede hacerlo? Ante el éxito en Andalucía,  los ilusos echan las campanas al vuelo  y creen que todo está resuelto y que la gente recordará las fechorías del PP y no reincidirá en votarle . Nada más erróneo. El PP puede jugar bien sus bazas: no solo sería el partido patriota, como VOX, sino que ofrecería un aparato político mucho más sólido y entrenado, más “experiencia política” y económica, y millones de personas que le han votado y desean seguir engañadas. En cambio VOX todavía no está bien “cocido” y se le unirán los “listos” habituales deseosos de  “hacer política” como llaman al chanchullo permanente. Incluso el PP puede en su momento acusar a VOX de “extremista franquista” por ejemplo, para asustar a la gente, como utilizó a Podemos con el mismo fin. El PP sería el patriotismo “razonable y democrático”. De modo que sí es posible que el PP termine fagocitando  o marginando a VOX. Tiene muchas mañas para hacerlo. Posible no quiere decir ineluctable, desde luego, pero si no se tiene en cuenta la posibilidad, se caerá en la trampa.

 

(Incidentalmente: el otro día reproduje en el blog “El franquismo en quince puntos”, invitando a los lectores a darle máxima difusión. Observo que ni uno solo lo ha metido en tuíter. Supongo que algunos lo habrá echo correr por washtaap o correo u otras redes, pero ya lo de tuíter es significativo)