Aparecieron el domingo 24 de febrero de 2019 declaraciones en TVE de Miguel Hurtado, portavoz de la asociación Red Infancia Robada respecto a las declaraciones del Papa Francisco, en el sentido de considerar que el perdón que ha pedido a las víctimas de abusos sexuales por parte de miembros del clero, tras la finalización de la cumbre sobre esta cuestión, no ha colmado sus expectativas. 

¿Qué dijo el Santo Padre que motivara su, para mí, desmesurado descontento? Literalmente, las declaraciones del Papa fueron: “La persona consagrada, escogida por Dios para guiar las almas hacia la salvación, se ha dejado subyugar por su propia enfermedad, para convertirse en una herramienta de Satanás. En los abusos, vemos la mano del mal que no reconoce ni siquiera la inocencia de los niños".

¿Y qué no ha satisfecho a Miguel Hurtado? Le citaré también tal cual, para que nadie ponga en duda que sus palabras puedan haber sido malinterpretadas. Ha considerado que las declaraciones anteriores son “…una bofetada a las víctimas” y, además, que “Es un discurso que se pasa la mitad del tiempo hablando de lo que sucede fuera de la Iglesia. Evade la responsabilidad. Cuando habla de la Iglesia, habla del Diablo, como si la víctima fuera la Iglesia. El Diablo son los obispos que han encubierto los abusos. Ha externalizado el problema, como si no fuera por culpa de la estructura de poder vaticana, que ha preferido defenderse a sí misma que proteger a los menores. Ni siquiera habla de rendición de cuentas, de cómo castigar a los obispos que no cumplen con su deber”.

Los, a mi juicio aborrecibles abusos de que habla, fueron cometidos por personas que se aprovecharon de su condición de sacerdotes para llevar a cabo execrables actos de perversión.  Ése es el motivo de que no entienda su afán en cargar tintas contra las autoridades eclesiales que presuntamente intentaron ocultar esos episodios, haciéndoles responsables únicos por tan viles actos. Creo que la responsabilidad de los actos cometidos y sus resultados deben alcanzar, primera y fundamentalmente, a quien los cometió, aun cuando pudiera constatarse otro tipo de responsabilidad, que hasta donde sé no se ha declarado. Como es de justicia, ha habido condenas a abusadores, pero no conozco que se haya nombrado responsable al Papa, la Conferencia Episcopal o el Episcopado de alguna provincia eclesiástica. 

Creo que Miguel Hurtado, como muchos otros, no tiene claras la figura del responsable, y la del que provocó la acción (el culpable), porque ha dicho (vuelvan a releer sus declaraciones) que la Iglesia evade su responsabilidad, y por ello dice la culpa es de la estructura de poder vaticana (con un par), pidiendo por ello que se castigue a los obispos. 

Y todo esto viene porque no le oí ni una sola mención a los verdaderos culpables. Al César lo que es del César, ¿no te parece, Miguel?

 

FRANCISCO JOSE RUIZ SANCHEZ