Actualmente, se está tramitando la Proposición de Ley de medidas de fomento del alquiler estable de vivienda, que fue presentada por el Grupo Parlamentario Socialista. El objetivo de la norma es reformar la Ley 29/1994, de 24 de noviembre, de Arrendamientos Urbanos, para incrementar la protección de los arrendatarios. Concretamente, se van a alterar muchos aspectos de la normativa citada para suprimir las modificaciones que se produjeron mediante la aprobación de la Ley 4/2013, de 4 de junio, de medidas de flexibilización y fomento del mercado del alquiler de viviendas, cuyos preceptos, según la Exposición de Motivos de la proposición señalada, “no sólo sitúan a los inquilinos en una indeseable posición de incertidumbre, sino que además provocan efectos inflacionarios en el mercado de alquiler que ya se están dejando sentir”.

 

Se van a modificar el plazo mínimo de duración del arrendamiento de vivienda, que pasará de tres a cinco años, la prórroga de ese plazo, la causa para excluir la misma prórroga por la voluntad del arrendador, la eficacia de los arrendamientos frente a terceros, que ya no necesitará la inscripción en el Registro de la Propiedad durante los cinco primeros años de vigencia del contrato, la naturaleza de los derechos de tanteo y retracto del arrendatario, cuya disponibilidad va a restringirse, y la fianza, que pasará a estar limitada.

 

La redacción que en muchos preceptos se implantó por la Ley 4/2013 va a ser suprimida porque se considera que perjudica claramente a los arrendatarios, cuya protección disminuyó que la reforma efectuada con esa norma, que pretendía reforzar la protección de los propietarios de viviendas para facilitarles la cesión en arrendamiento de sus viviendas. Sin embargo, hay otros artículos modificados en el año 2013, que se van a mantener por buenas razones.

 

El factor de la incidencia de la autonomía de la voluntad en el contrato se va a mantener porque su exclusión solo serviría para disuadir a los arrendadores, provocando una clara reducción de los deseos de dar el uso de bienes inmuebles por la renta. Los demás aspectos de la Ley 4/2013 que se van a mantener no serán suprimidos en la medida en que resultan inocuas, beneficiosas para las dos partes del contrato de arrendamiento o ajustadas a los tiempos actuales.

 

Hay que tener presente que la clave para fomentar los arrendamientos de vivienda se encuentra en lograr un adecuado equilibrio en la posición de las partes, consiguiendo que el arrendatario pueda disfrutar de una vivienda digna y que el arrendador tenga la certeza de cobrar las rentas que se le puedan deber sin que se aprecie el riesgo de daños en el bien inmueble que le pertenece. La nueva reforma de los arrendamientos urbanos puede ser positiva para el arrendatario, pero existirá, con la misma, el riesgo de promover la exclusión del arrendamiento de vivienda como opción para los propietarios de muchos bienes inmuebles.

SI QUIERES LEER TODOS LOS ARTÍCULOS DE DIEGO FIERRO, PINCHA LA IMAGEN

fierro