No se trata de una “fake new”, dado que las noticias falsas se divulgan en serio y con intención de embaucar a los lectores, sino que lo que tienes delante de tus refulgentes y diamantinos ojos es, simple y llanamente, una broma simpática, ingeniosa, hilarante, desternillante y que para colmo, le hubiese pegado decir al Dalai Lama mucho más de lo que los anteojos de tu imaginación puedan llegar a alcanzar.

El Dalai Lama debería felicitar a VOX por el siguiente quinteto de razones que voy a esgrimir de forma breve, sencilla, directa y numerada:

  1. Es el único partido que logra dejar atacados de los nervios a los fascistas antisistema de izquierda, lo cual le convierte en el verdadero centinela de la paz.
  2. Es el único partido que se toma al pie de la letra la Constitución y la aplicación de la ley a la hora de afrontar el problema del separatismo catalán, lo cual le convierte en el brazo vigoroso del orden público y por ende, de la paz.
  3. Es el único partido aficionado a solucionar los problemas de España en los tribunales, lo cual le convierte en amante de la legalidad y de los procedimientos legislativos, y por consiguiente, de la paz.
  4. Es el único partido que dice, alto y claro, que es contrario a la expansión del yihadismo por los confines de nuestra patria, lo cual le convierte en el garante de la paz.
  5. Es el único partido que está en contra del aborto, es decir, del genocidio abortista, lo cual le convierte en el tutor de los no nacidos y por tanto, en el genuino guardián de la paz.

Aparte del quinteto de razones aducidas, no cabe duda de que VOX le debería gustar en demasía al Dalai Lama porque es un partido que desprende energía, vibraciones y vitalidad entre sus votantes y allende sus electores, que supone una explosión de vida en una España muerta, paralizada por los complejos que le infunde el mester de progresía y el centrismo “cool” a merced del Nuevo Orden Mundial, y segada por el terror que le infiere la izquierda revolucionaria.

VOX es un hálito de esperanza, una bocanada de aire fresco y un chorro de agua fría en una España en llamas y en un Occidente en ruinas. Más que un partido, es un grupo de presión y un altavoz para sanar la manera de pensar del pueblo español, para quitarle la venda de los ojos, para actuar de revulsivo frente a las corrientes progres que no cesan de contaminar la mentalidad de nuestros jóvenes y mayores, para generar contracultura, cambiar paradigmas, desmontar tópicos y desmitificar modas ponzoñosas.

VOX es el mayo del 68 a la inversa, la contrarrevolución que, a base de hacer ruido, con independencia de la representación que obtenga, restaurará la decencia, el honor y los principios morales cristianos en un Occidente saqueado por el relativismo y por las teologías laicas, por aquellas ideologías elevadas a grado de religión que obsesionan, alteran y confunden a la gente.

Por todo esto, hinchemos nuestros pulmones, afinemos nuestras gargantas y gritemos “viva VOX” a viva voz.