Acudamos todos mañana sábado al Valle de los Caídos. Hagamos nuestra y cierta la llamada de la Fundación Nacional Francisco Franco. Convirtamos esa necrópolis de heroísmo en el Valle de los Patriotas antes de que, las manos de los fariseos, profanen la tumba del Caudillo militar y del Estadista más grande que ha habido en España desde los Reyes Católicos hasta nuestros días.

Vayamos en peregrinación, en procesión o en romería, como a cada cual le pida el alma y la conciencia, para alzar las banderas de la decencia, para izar los gallardetes de la gratitud. Que nuestra presencia cobre la magnitud de la Historia que nos llama para evitar que la mancillen magistrados venales y políticos cobardes. Acudamos para que el Valle de los Caídos, de los Héroes, de los Patriotas sea la Covadonga de la dignidad, las Termópilas de la verdad y el Alcázar de todos los que nos negamos a rendirnos, a arrodillarnos, a someternos a la tiranía de los ladrones del pasado que nos roban el futuro de la Patria profanando y secuestrando el cadáver y la memoria del César que los derrotó en la guerra y les venció en la paz.