Hace unas semanas Manuel Llamas nos recordaba en Libremercado, las falsas predicciones de los ecolo-getas que nunca se cumplen:

 

-1967: "Hambruna terrible para 1975"
-1969: "Todos desaparecerán en una nube de vapor azul para 1989"
-1970: "Edad de hielo en el año 2000"
-1970: "América sufrirá racionamiento de agua en 1974 y racionamiento de alimentos en 1980"
-1974: El agujero de ozono es un "gran peligro para la vida"
-1980: "La lluvia ácida matará la vida en los lagos"
-1988: Las Maldivas estarán bajo el agua en 30 años
-1989: La subida del nivel del mar "destruirá" a la mayoría de países en el año 2000
-2000: "Los niños no sabrán qué es la nieve"
-2004: Gran Bretaña tendrá clima siberiano para 2020
-2008: El Ártico se quedará sin hielo para 2018
-2009: El Ártico se quedará sin hielo para 2014
-2013: El Ártico se quedará sin hielo para 2015
-2014: Tan sólo restan 500 días antes del "caos climático"

 

Ante la ola de frío polar que hemos padecido en noviembre con temperaturas inusuales de enero en otoño, porque noviembre es otoño no invierno (algo que muchos parecen desconocer) vemos que la primera consecuencia es que… ¡Por favor que alguien le diga a Greta que no venga en bikini a España! Ya saben la niña del exorcista ante Trump, la niña obsesiva con síndrome de Aspergen y sueca, o sea de Suecia, el paraíso del “gili-progres del mundo uníos” para hundirnos a todos… Tan paraíso es aquello que actualmente Suecia lidera el ranking de violaciones, que es lo que tiene meter  en una población de 8 millones de habitantes a 3 millones de musulmanes refugiados de Siria, Irak o Irán entre las rubias suecas y que ahora por miedo se tiñen el pelo de negro e incluso se ponen velo islámico para andar por sus barrios de noche. El paraíso socialdemócrata sueco hace aguas por todas partes, pero ese no es el tema de hoy.

 

Como decía, la segunda consecuencia del frío polar es que a los calentólogos del cuento climático les costará un poco más vender su mercancía averiada, aunque tampoco mucho porque el personal anda muy adoctrinado en el decálogo de mandamientos giliprogres; tampoco recibe otra información, y la cosa del tiempo les entretiene mucho en TV, que si llueve, que si nieva, que si hay sequía en Bollullos de Abajo, etc… siendo el tema de conversación más demandado en todos los silencios por los ascensores.

 

En 2007, el galardonado Nobel Al Gore hacía la predicción de que la capa estival de hielo ártico podría desaparecer en tan sólo 7 años, han pasado 12 años y no sólo no ha desaparecido, sino que es más gruesa, entonces a Algore le concedieron todo tipo de premios como el Príncipe de Asturias pero sobre todo el sujeto se puso a recaudar fondos a diestro y siniestro. Y como seguían sin apreciarse variaciones significativas en las temperaturas, los calentólogos temiendo por sus subvenciones y por sus negocios encontraron una varita mágica, pasaron de llamarlo “calentamiento global” a llamarlo “cambio climático” que vale para todo, y quiere decir que si hace 40º en agosto es por culpa nuestra y que le van a caer 3 eco-impuestos más, y que si hace frío en enero también es por culpa nuestra y que nos van a caer otros 4 eco-impuestos más. En cualquier caso, los ecolo-getas aseveran que nos vamos a abrasar y ahogar por el mar igualmente y que vayamos sacando la cartera, teniendo menos hijos, comiendo hierbas silvestres y en bicicleta por la autopista.

 

 

Y es que el tiempo sube y baja, y cada año viene algo diferente, no es un reloj que cada 21 de junio y cada 21 de diciembre se regula como el climatizador de casa y pone la misma temperatura… y así ha sido toda la vida. Y cuantas más subvenciones cobraban los ecolo-getas para darnos conferencias sobre si nos íbamos a abrasar al baño maría o al vapor... resulta que aunque ya nadie lo recuerda, los dos últimos inviernos no han podido ser más fríos y crudos: Rusia sufrió la mayor ola de frío de los últimos 100 años, Turquía amaneció nevado, congelado y sus vuelos cancelados, en Europa occidental murieron 20 personas por la última ola de frío del invierno pasado, en EE.UU la ola de frío causó estragos en la mitad de sus estados y España vivió las temperaturas más bajas desde 2008, etc. En cualquier caso estamos seguros que la Tierra cambiará su clima durante los próximos 100.000 años, como lo ha hecho siempre, posiblemente para congelarnos más con otra glaciación... Pero ¡Menudo chollo! 100.000 años viviendo del cuento del eco-rollo climático.

 

Y ahora como antes hicieron con el homosexualismo, los gurús y estrategas de la basura del Marxismo Cultural nos están dando especialmente la vara con el apocalipsis del cambio del clima climático (junto al feminazismo) para “mentalizarnos” de que nos van a freír a “ecoimpuestos” de tal manera que tiembla el misterio, buscando dominarnos y pastorearnos de otra manera más, sin olvidar que detrás de la niña zumbada sueca están las empresas que la patrocinan y quieren hacer su agosto a costa de meterle el miedo a todos ustedes en el cuerpo. Economistas de Libre Mercado han hechos cálculos que estiman que aplicar las ideas de Greta Thunberg supondría un impuestazo de 60.000 millones de euros que pagarían todos ustedes.

 

Luis del Pino por su parte asevera que “Cuando una supuesta teoría científica (la estafa del calentamiento global) necesita crear niños-estrella tipo Greta Thunberg para "explicarse" por vía sentimental es porque, en realidad, no es una teoría científica. Lo del calentamiento global es solo política. Peor: una secta”. Y nos recuerda que la medición UAH utilizando los instrumentos de los satélites de la NASA sólo percibe un aumento de 0,02 grados de temperatura desde 1998 a 2016, o sea menos del margen de error, y por tanto no hay variaciones significativas, porque en los próximos 20 años podría ser 0,02 grados menos.