“Ya está todo acabado” o “Consummatum est” (tal cual se dice que pronunció Cristo justo antes de expirar en la cruz). Y es que el país va hacia vías de desintegración sin precedentes, horrorizado por lo que puede venir, o al menos eso es lo que yo pienso desde mi perspectiva de ciudadano que se preocupa de la integración socio-cultural y económica de la nación que me vio nacer. 

Y además de esto, que ya se sabía que iba a acercar a un gobierno de dichos tintes políticos, lo peor de todo es cómo podemos defendernos de los despropósitos acrecentados por las ineptitudes que Don Pedrito y Don Pablito puedan llegar a cometer. Visto lo cual, parece que, nos quedan años de penurias económicas y sociales en este pobre país, que lo estamos redirigiendo hacia una tranquilidad que brilla por su ausencia. 

Los independentistas acechan al Gobierno, y controlarán al mismo en cualquier situación que se le presente, sea la que sea. Aprovecharán esta coyuntura que se les ha presentado, que les ha hecho ver que este gobierno es frágil y pueden conseguir casi todo lo que quieran. Además de eso, la mano de los independistas pasa a ser los podemitas del “Coletas”, que será manejado como una marioneta según la conveniencia de los borricos españoles del noreste peninsular. 

No creo que tenga mucho sentido criticar al gobierno; ya que hemos sido nosotros quienes los hemos puesto allí. Y ellos van a hacer lo que quieran, porque nosotros hemos dado pie a ello. Así que debemos de sentirnos culpables los españoles; los que han votado, y los que no lo hemos hecho también, por no encontrar otra forma de frenar a estos inútiles gobernantes nuestros.